viernes, 7 de noviembre de 2008
Caeteris Paribus
Viernes, 7 de noviembre de 2008, 0:55
Buenas, ¿qué tal tras estas vacaciones indeseadas que me he tomado? Sinceramente me hubiese gustado postear algo antes, pero entre unas cosas y otras pues no ha salido como yo deseaba. Ahora entiendo esa afición por dejar post a altas horas de la noche, esta bastante guay estar en casa con la música, todo el mundo durmiendo menos tú que pierdes tiempo de sueño entre todo y nada. Últimamente me siento bastante extraña, me noto cambiada en más de un sentido, pero no sé si para mejor o peor (creo que a mejor). No sé la causa exacta de este cambio, si bien tengo una ligerísima teoría, que me lleva a pensar en lo distintas que pueden ser las personas y los cambios que pueden producir en ti, depende de con quien hables o de quien te enamores. Sinceramente no sé cuanto va a durarme esta historia, pero la experiencia me obliga a pensar que no mucho, tiendo al mímimo esfuerzo^^. Aunque me gustaría pensar que esto puede ser un punto de inflexión, de no volver a la misma historia anterior (que, sin lugar a dudas, y ya para enlazar con economía, estaba en crisis <--viva mi profe de economierda!) Tal vez sea la edad del pavo que me viene con retraso, término que nunca he terminado de entender, o cualquier otra gilipichez que no viene al caso. Lo único es que voy a aprovecharme de mi misma lo que dure, y cuanto dure, y ahora más que nunca: Carpe Diem (esta vez sin interrogante, es una orden XD)
Las gotitas en el cristal
Caía acompasadamente sobre sus cadáveres de leyenda. De colores brillantes y algo
tristes parecía llorar por no haber llegado a tiempo. Se ilumina de amarillo y azul, con la
ciudad de los Suspiros. Lo baña todo con su manto protector, olvidando que no puede
ser parte de la tierra. El mar sonríe al notarla, por sus soldaditos aventureros vuelven a
casa. Han visitado el cielo de los dioses y han pasado por la tierra donde habitan los
hombres, regresan al océano con miles de historias de aventuras en lo largo de su vida.
Porque debes saber que las gotas de lluvia no mueren en el mar, que siempre ha sido el
hogar de sus ancestros. Por eso las lágrimas saben a sal, porque se perdieron entre las
estrellas y no encuentran el camino de regreso. Incluso la lluvia sabe llorar, aunque no
tenga corazón. Seguro que alguna vez has sentido caer una gota en tu mejilla, es fría y
lenta, incómoda. Casi instantáneamente, otra cae en el mismo lugar. Esta es más suave y
cariñosa, y parece darte un beso mientras se desliza por tu mentón. La primera, es la
gota llorona, que esta triste. La siguiente, la gota somnolienta, que hace la vez de su
lágrima. Las gotas de lluvia son eternas, y a la vez, efímeras, porque caen en un
instante, pero siempre habrá otra para reemplazarla. Alguien debería enamorarse de
ellas, porque son libres y los libres necesitan amor. Pero nadie es capaz de amar a mi
gotita de lluvia, sólo yo. No fui capaz de guardarla en una botella, por lo que todas las
gotas de lluvia son la gotita de lluvia que perdí, cuando la borré del cristal con el limpiaparabrisas de mi coche.
17/XII/07
P.D.: "Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa." Gabriel García Márquez.
P.D.2: "A fallo-error, a fallo-error..." (bis) XD
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Cuando empieza a llover, es como conocer a alguien. La primera gota cae sobre la ropa, y no te das cuenta. La segunda es fría, y te es imposible discernir en qué punto de tu rostro a golpeado. Entonces haces algo muy obvio: miras al cielo, y la tercera apunta directamente al centro de tu frente. No te lo esperas, y lo primero que piensas es en ocultarte, resguardarte de la siguiente.
ResponderEliminarSi lo consigues, no pasa nada más. Si te alcanza la cuarta lágrima del cielo... te quedas clavado en el sitio, curioso. Ha sido inesperada, como la anterior, pero ligeramente más agradable.
Ahora es imposible contar las que te golpean, porque empieza a arreciar. Tu pelo empieza a aplastarse, pero no es molesto. Apenas puedes mantener los ojos abiertos, pero ya confías más en las gotas, y no te incomoda. Sigue arreciando, y ahora es tu ropa la que se moja. Cierras los párpados y encaras el cielo, dejando que te acaricien esos instantes que cada vez son más cálidos y se detienen más en tu piel.
Tu pelo ahora chorrea, y parece que las nubes quieren que sigas mirándolas. La ropa mojada te induce a pensar que te abrazan, así que abres los brazos.
La lluvia se ha vuelto tan fuerte que te inunda... pero ya no es fría. Las miles de gotas que resbalan por tu piel a la vez, regocijándose en cada centímetro, te tranquilizan mientras te conocen.
El incesante golpeteo parece un ritmo para bailar, y empiezas a dar vueltas, abrazándote a la tormenta en una balada romántica.
Poco a poco empieza a amainar, y te detienes. Esos añicos de nube ahora se muestran tímidos, y una ancha sonrisa ocupa tu rostro mientras se despiden, sonrojándose de siete colores.
La última gota cae sobre tus labios... y, en ese mismo instante...
Te enamoras.
algo k escribi ace tiempo, a ver k te parece (criticas que vayan mas ayá de protagonistas y tematicaaa que eres la UNICA persona a la que puedo pedirle algo asi u_U aparte de algun profesor, pero todavia no tengo confianza con ellos)
me gusta esta entrada, sobre todo la parte de "carpe diem, y esta vez no es una interrogacion, sino una orden" o algo asi... me alegro de k tengas tan claro lo k kieres acer, sea lo k sea ^^ del texto te hablare x msn si te veo conectada, prefiero ablar d opiniones contigo en vez d con comentarios o e-mails
pak pak ^^
"Los que son capaces de reflexionar sobre la lluvia y su milagrosa caída, serán capaces el día de mañana de conocer el nombre de cada infinita estrella... contemplar más allá de los barrotes. "
ResponderEliminar(Fragmento. Del himno de los canarios ciegos)
Creo que ha quedado claro que me ha encantado tu post de hoy... quizás os haga una replica de esas que hemos hablado hoy mientras nos tomábamos un chocolate. ^^.