lunes, 31 de agosto de 2009

Y el unicornio de Silvio...



--Seguro que L. se enfada contigo-- puntualizó M.

S. se encogió de hombros, con despreocupación.

--¿Desde cuándo L. no está enfadada conmigo?--preguntó, en tono jocoso.

--Ya lo sé... --convino M.-- Pero le tenía especial cariño a A. y tú lo has estropeado a sabiendas.

--¿Acaso vas a echármelo en cara?

--No--respondió con aplomo.

--Entonces no te quejes--añadió en tono conciliador.


M. y S. en el pasillo de las puertas color canela.

En el bus, 23/VII/09, 18:11

P.D.: Señor premio para quien lo pille.

Editando: Me sorprendería muchísimo que alguien lo pillase, de hecho, no contemplo esa posibilidad, lo puse no sé muy bien porqué.


viernes, 28 de agosto de 2009

Y ahora, ¿en qué estoy?



"Dime porqué no he tenido a nadie que cuidara de mí, y ahora que mi vida echa a dormir siento que apenas viví."
Mägo de Oz


P.D.: Nunca dejáis de sorprenderme, unos más que otros, pero... ¡Flipa!

viernes, 14 de agosto de 2009

Había una vez, en una biblioteca de Filología...



No sé porque me pasa que me ocurre que todo lo que leo habla de mí y de ti, de ese nosotros que tan mal suena en el resto del mundo. Y no me sale otra cosa que desvariarte aquí, donde no puedes hacer nada para remediarme, lo siento. Me sabe a poco...
Y me la pienso pasar pensando donde pisas en tus pensamientos, sin que me dejen los hombres de pensar en el pensamiento del amor puro. Me gustan varios nombres que empiezan por D, una pena, te diría otra vez que lo siento sin que fuera verdad, sólo para arrepentirme mientras lo digo con soberana lentitud, para hacerte esperar y que me esperes la noche en que nos reencontremos. Tú y yo no solemos ser sujetos de muchas oraciones, únicamente las que yo creo para darnos más protagonismo, adiós.


-- Joeer, me mal me sienta sentirte.
-- ¿Qué quiero querer? Esa es una incongruencia.
-- Se te ven las bragas.
-- Sí, y una mierda pa´ti, no puedes verlas.
-- Pues las veo (saca la lengua)
-- No puedes verlas porque tiene un melocotón en la mano, además, está desnuda.
-- Oh, dioses míos, ¿cómo puedo estar desnuda? (dice, tapándose el ombligo con ambas manos)
-- ¿Cómo puede preocuparte estar desnuda? ¡¡¡Estás sosteniendo un melocotón!!! Es vergonzoso...
-- Mirad por la ventana, no queda ni rastro del cielo.
-- Y a la otra gilipollas le da por la astrología, cielo pa' rriba, cielo pa' bajo, que asco de temario.
-- Tiene sentido que no haya cielo, cielito, los del telediario dijeron que lo iban a quitar, ya lo sabíamos todos. Lo que pasa es que no acudiste a la reunión de vital importancia.
-- Oye, y si no hay cielo, cielito, cómo vamos a ver las nubes en el concurso per-importante que se celebra cada medianoche en el cielo de Zacut.
-- No creo que ocurra nada con el resto de cielos, Espinete se lo dijo a la niña del columpio, esa que se mató por los pinchos de Espinete, que es un espino.
-- ¿Y qué te parece mi tacto a piel de melocotón?
-- Umm, ¿tu tacto?...
-- ¿Desde cuando tienes tacto?
-- Desde ahora mismo, me lo ha regalado mi abuela por la Segunda Comunión.
-- Jo... Yo también quiero abuela.
-- AH, menos mal, pensé qué querías tácto, qué también és vergonzosó.
-- Y una caca pa' ti, sé más respetuoso. Y cesa de hablar con acentos.
-- Que rima con oso, tramposo y poso.
-- Deja de hacer el canelo.
-- Me gusta la canela...
-- Nunca sabes si es veneno, ¿verdad, Canelo?
-- Efectivamente y no, pequeña ganzúa de color de rosa, como una osa dentro de una morsa metida, a su ve-
-- ¡¡¡CÁLLATE!!!
-- Es verdad, necesita concentración.
-- ¿Qué hace que requiera tanta, tantísima concentración?
-- Meterse el dedo en la nariz.
-- Ah, claro, me mete el pene por el culo.
-- De repente, con la U de Umanidad.
-- La que no tenemos.
-- Pero, pero, nosotros podemos hablar humaneño...
-- Sin H, espécimen de una raza extinta, sin H, cuántas veces tengo que repetírtelo, no sabes pronunciar la Hache, de chepa.
-- Que te la pique un pez pezón, de esos que te dejan un reguero de simiente de simio.
-- Ahm, interesante, muy interesante.
-- Me duelen tus palabras.
-- ¿Por qué?
-- O, mejor dicho, ¿cómo?
-- Son sal en mi piel lisa y tersa, y me duelen.
-- Interesante, interesante, extraño el comportamiento de la cabra montesa en el periodo de la muerte vegetal.
-- Brillante, bravísimo (aplaude entusiasmado)
-- Y una caca pa' ti.



P.D.: Joder...

jueves, 6 de agosto de 2009

Esperma Tozoide


Divagando:

No sé porque no me sorprende que el personaje bipolar (de Six Feet Under), con ambos padres psicólogos y una hermana con un cociente intelectual de 185, que está chumao de la cabeza y como un cencerro se llame William; y claro, inevitablemente, me tenía que gustar. Creo que mis tiradas se reducen un 50%, en general, o incluso más, (William, sé que sacarás punta a esto, pero es una larga historia y tú no te llamas asín XD).



Y a la luz de la luna todo desaparece y parece tinta china lo que en verdad es sangre.

Miles de lunáticos bailan desnudos bajo la luz de la luna que los hace desaparecer y parecer el mundo vacío.

Mientras una triste bailarina baila entre los desaparecidos viendo sangre lo que es tinta china y parece lo que nunca existió.



miércoles, 5 de agosto de 2009

Amanece



Había vuelto a despertarse sola, por mucho que quisiera evitarlo no lo conseguía. Se puso en pie con bastante lentitud. Sus cosas continuaban desperdigadas en el sillón de skay que tenía la habitación. Se vistió sin medias ni sujetador, que guardó en su bolso, y salió al salón, donde su anfitrión se encontraba tirado en el sofá, sólo con pantalones y su compañera de piso en brazos. De sobra sabía que había acabado con aquel tipo para darle celos, pero la situación era bastante parecida a la inversa, por lo que no importaba. Pasó por la nevera y agarró dos latas de cerveza, que también metió en el bolso, y un paquete de Malboro que encontró en la mesa de cristal, junto a varios botellines vacíos. El espejo del vestíbulo era un estanque demasiado oscuro para conseguir verse reflejada en él, por lo que se colocó un poco su ondulada melena castaña y salió a la calle, sin poner ningún cuidado en que la puerta no cerrase con un portazo. Bajó andando los ocho pisos que la separaban del nivel de la tierra y se adentró en una fría madrugada costera, donde el sol aún no sabía como romper en oriente. Las calles estaban vacías: era martes, o eso creía. Hoy también tenía el turno por la tarde, así que...

Se encendió un cigarro mientras andaba hacia el paseo marítimo, sin querer caminar allí, pero no teniendo otra posibilidad. Le gustaba sentarse en la playa mientras amanecía, aunque en ese lugar el horizonte era el oeste y únicamente pudiese imaginarlo. Le gustaba contemplar como el mundo pasaba sin ella, mientras se paraba en un extremo con una sonrisa indefinible en sus ajados labios, que sufrían por recibir tantos besos sin amor. Entonces cerraba sus ojos almendra y decía como sería su vida sin ella, que pasaría si ella desapareciese del mundo y no quedase otra cosa que el recuerdo, quizá ya ni eso. Era algo que siempre le había gustado, conseguía relajarla cuando todo la sepultaba, la realidad, e incluso borraba las lágrimas que ya había dejado de llover hacia muchísimo tiempo.

Al llegar se sentó sobre la arena fría, en aquella playa sin oleaje donde todo comenzaba a ponerse gris. Sacó una de las latas y la abrió sin mucho convencimiento, sólo le dio un sorbo antes de tumbarse con la cabeza sobre el bolso. Miraba las constelaciones estivales, preguntándose cuando llegaría el final de aquella estación que había aprendido a odiar. Realmente poco importaba el tiempo, no le prestaba mucha atención, su caja de cerillas era una puta mentirosa.



lunes, 3 de agosto de 2009

Mi leño



Este post iba a empezar con una pequeña reseña a un chiste personal del que me estuve partiendo la caja durante rato y que pone de manifiesto la poquísima salud mental que he recuperado. Ya me tendré tiempo para eso pero ahora sólo me queda quejarme de una cosa que me ha puesto de mala ostia a partir de las 13.56 de esta misma mañana.

Os pongo en situación: Millenium

En Navidad me bebí en cuatro días los dos primeros tomos, por orden inverso, y caí, de forma irrevocable, enamorada de Lisbeth Salader. Lo llevé bastante bien porque sabía que aún quedaba un precioso volumen de 850 páginas que me saciaría durante un tiempo. Ni que decir tiene que la peli me hizo querer releerme los dos libros, pero por suerte los dioses hicieron que no pudiese obtener ningún libro, por lo que no recibí distracciones extra en mi periodo examinil.

En el área de servicio en la que paramos al volver de Europa me recordó que posiblemente tendría el libro esperándome en casa, cosa que no ocurrió, ya que la gente de mi entorno que se compró el libro eran todos unos siesos y no lo acababan ni a pedos. Al final, este sábado apareció mi madre con una hermosísima, cursi y princesil bolsa de una joyería con el libro envuelto en un papel blanco con flores que realmente es superpijo pero con encanto.

Que conste que yo no he dejado de hacer vida normal, he quedado, he dormido las horas pertinentes, he hablado por teléfono, he comido, incluso he realizado tareas de jardín de las que normalmente me encuentro exenta; pero, y mira que me duele, no he podido ralentizar la lectura del libro más y me lo he acabado devorando en menos de dos días. ¡No es normal, ostia! Se me ha desintegrado en las manos, joer.

Ahora, quejas:

1) Una servidora es gilipollas profunda y no piensa en el futuro cercano ¬¬.

2) A Stieg Larsson por morirse sin haber escrito las otras dos partes.¬¬

3) A Robert Jordan por morirse también y hacerme pensar que si me ha gustado tan poco acabar Millenium, que sólo llevo leyendo y esperando 8 meses, con la Rueda del Tiempo va a ser una hecatombe que me acabará deprimiendo durante meses.

4) A la amiga de mi tía por dejarme el libro ¬¬

5) Al libro en sí mismo por no tener ninguna parte lenta y aburrida con la Säpo que yo esperaba me atrasaría al menos una semana.¬¬

6) A los estúpidos que dicen que tiene parte lenta (yo la estuve esperando hasta la página 600, cuando llegué a la conclusión de que ya la había leído) y me dan esperanzas.¬¬

Y por último,

7) La culpa de todo esto en general la tiene Lisbeth Salander por ser tan gran personaje que me hace acabar colgada irremisiblemente y sin la cual Millenium no me hubiera enganchado nada de nada.¬¬


Y ahora, tras esta declaración de principios así porque sí, decir a quien lea este blog, y no lo haya hecho aún, que Millenium es una trilogía muy recomendable y que yo recomiendo encarecidamente.

Cambiando radicalmente de tema...

Ayer estuvimos sacando del jardín unos sacos enormes de hierba. En total eran 67 sacos en bolsas de basura negras en las que entra un cádaver y varios si han pasado por una amasadora (es lo que tiene estar viendo Six Feet Under), que nos tocó meter entre tres en la furgoneta (que estaba a varios/ 30 metros de la furgoneta por un camino estrecho con alambres donde los sacos se enganchaban y soltaban un líquido que parecía sangre de assamita bastante licuada, por lo que tenías que llevarlos a pulso), llevar hasta el contenedor y hacer lanzamiento de sacos en un contenedor que ya habían llenado bastante mis simpáticos vecinos. Y cuando terminé de meter el último saco de hierba me salió del alma soltar: "A tomar por saco". Luego empecé a despollarme, aunque nadie de mi familia lo pilló. Normalmente hubiera soltado un "a tomar por culo" y me hubiera quedado tan ancha, pero como estoy haciendo meritos con mamá cambié mi estrategia, e inocentemente me salió la otra frase. Por suerte, Fuego, Moony y Ed si que lo pillaron (así no soy sólo yop).



Y nada más que añadir.



P.D.: ¬¬, again
P.D.: Ahora tengo agujetas, no sé si de sacos o de leños XD