S. se encogió de hombros, con despreocupación.
--¿Desde cuándo L. no está enfadada conmigo?--preguntó, en tono jocoso.
--Ya lo sé... --convino M.-- Pero le tenía especial cariño a A. y tú lo has estropeado a sabiendas.
--¿Acaso vas a echármelo en cara?
--No--respondió con aplomo.
--Entonces no te quejes--añadió en tono conciliador.
En el bus, 23/VII/09, 18:11

Una manera muy elegante de notar que me habéis echado de menos, querida Gaia.
ResponderEliminarHe de confesar que me siento profundamente halagado...
En cuanto a vuestra adivinanza.. que ha despertado por completo mi curiosidad, no hace falta que os prometa que indagaré sobre ella tanto como pueda y los hados me lo permitan.
Mi querido Gildûr, cómo no habría yo de echaos de menos si habéis sido un pertetuo visitante en mis abismos desde que se abrieron estas puertas. Me alegra profundamente que hayáis vuelto, de veras.
ResponderEliminarEn cuanto a mi adivinanza, quizá no fue muy coherente proponerla, aunque no me cabe duda de que si hay alguien capaz de descifrarla sois vos.