martes, 1 de junio de 2010
1 de junio, el día que ibas a acompañarme
Me siento tan abandonada y sola, tanto tiempo de deseo que se marcha por la cloaca del abismo rumbo a ninguna parte. Es absurdo llorar cuando nadie puede verte, ni oírte, nadie al que le importes, al menos. Y yo que pensaba que alguien me acompañaría, alguna manera de establecer un parón al tiempo que no cesa, un grito de auxilio que se escapa de mi garganta muda, como el orgasmo sobre las mesas de una biblioteca.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

"la vida ya nos empuja como un aullido interminable..."
ResponderEliminarinterminable
en mi naufragio con estrellas, con esta brújula rota que te enseño, te hago espacio desde la palabra milenaria...
Palabras para Julia ^^
ResponderEliminarMe quedo con tu espacio, con tu siempre espacio en mi perenne tiempo, el que se suicida en cientos de abismos imperecederos