Estando la Señora en ese limbo entre historias y reencarnaciones, recibe en sus puertas el correo urgente de un poderoso ser externo a su casa. Informa el mensajero de un importante fin y unos trabajos que deben ser hechos y la intrínseca dificultad de los mismos, necesarios para salvar del tiempo. Si bien, no es ella la destinataria de tal empresa, si no un aliado y amigo con el que muchas veces y recíprocamente ha compartido la hospitalidad de los anfitriones.
jueves, 21 de octubre de 2010
Citaciones
Estando la Señora en ese limbo entre historias y reencarnaciones, recibe en sus puertas el correo urgente de un poderoso ser externo a su casa. Informa el mensajero de un importante fin y unos trabajos que deben ser hechos y la intrínseca dificultad de los mismos, necesarios para salvar del tiempo. Si bien, no es ella la destinataria de tal empresa, si no un aliado y amigo con el que muchas veces y recíprocamente ha compartido la hospitalidad de los anfitriones.
Pronto despide al correo y se refugia
en su palacio de ónice y nácar. Frente a los inmensos ventanales de su
biblioteca, desde donde se intuyen sus abisales dominios, empieza la palabra de
convocación, y sellándola a sangre y fuego, uno de los dementes, carta en mano,
abandona el hogar para viajar ante otra puerta, más lejana y oceánida.
Así, el Escritor guarda el
Equilibrio.
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Ven, nombre de los nombres
ResponderEliminara estas manos de nácar
devuelve
la virtud antigua
y soplo eterno
de robar a Olvido
las sombras los muertos.
Deja que desaten sus ojos
las fronteras
del exacto tiempo
Y permanezcan incólumes
la carne
la sangre
el hueso.
Edit: "el soplo eterno" 5
ResponderEliminarMuchas gracias, mi señor Ilkaan.
ResponderEliminar¿Os he caído bien?
Mejor ;)
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