jueves, 12 de febrero de 2009

Creador de las sártenes antiadherentes

Jueves, 12 de febrero de 2009, 0:06

Festejando con esquejes

Estamos en crisis. Sí, en crisis de palabras. En crisis de silencios. En crisis vital, en los fluidos que conforman mi cuerpo todo grita ante la subida del precio de la vida, aun alejando más la lujosa felicidad. Qué puedo hacer con mi escasez presupuestaria, ahora que me es imposible prostituir mis pensamientos; ahora que estoy preñada del vacío atemporal que me impide cruzar fronteras. Perdí mi pasaporte en alguno de esos aeropuertos que tanto frecuentaba, sobre esos bancos de plásticos multicolor desde contemplaba las pistas de la imaginación, esperando, ansiosa, el momento de embarque. Pero en algún instante irreconciliable con la realidad aterrido en tu vida, desde entonces también la mía. En la gravilla oscura y mojada, oliendo azufre sin pasaporte, con miles de fotografías difusas malmetidas en mi mochila de camping.

Deambulo, deambulas, deambulare, deambulavi, deambulatum. Deambular, entre tus edificios de ladrillo marchito, con el contorno de un ángel bajo el brazo y mi libertad viviendo en tus pupilas, mansión de lujo, esas que mantuviste cerradas para dejarme presa de tu tortura, en los cuernos de una cabra.

¿Llegaremos más allá de ese vagabundeo que nos pertenece por ser mortales? Sea dignidad lo que proclamas, se vive con ella. ¿Será que es indigno morir? Correré por todo el camino, y pararé antes de llegar al borde, dejaré las punteras de mis deportivas bajo el suelo aéreo y bañada en sangre, saltaré. Me gustan tanto esas píldoras azules, simple placebo, polvos pica-pica, para hacerme saltar desde todos los rascacielos. Ese abrecartas que la abuela nos trajo de Turquía, de la Turquía de mis sueños, llamado Benidorm en todos los mapas. Sería triste que la abuela me viese manchando con tinta los deberes de economierda, con mi propia tinta, como cualquier calamar gigante, como cualquier enfermera alemana sin n. N. O ene. Na, ne, ni, no, nu. Es la historia de mi vida, las vocales copulando impuras con el resto de las letras del alfabeto, tan pulcramente ordenado. Las vocales son unas putas promiscuas, pagan por las palabras, se tiran a cualquiera, incluso entre ellas mismas, hermanas. Incestuosas. Yo me dejó follar por todas juntas, o violada a veces, por el abecedario al completo, todas a la vez, en una multitudinaria orgía donde sólo yo permanezco atada al cabecero.

El agua arrastra mis ideas al estómago. Tal vez las cagué dentro de unas horas. Mierda de ideas, en eso se convirtieron desde el momento que me ahogué en agua dulce, en un vaso de dúrales lleno de hidrógeno y oxígeno. Sin respirar no podemos vivir, pero respirar te acaba matando. Yo podría dejar de respirar durante un minuto, para no permitir que me mate el aire. Pero para regresar a su control un minuto más tarde, humillada. Será entonces que vivo para sus humillaciones, para las tuyas. Para un violinista que me encuentro en la calle del Olvido.

Si eres un vividor de noches, ¿mueres durante el día? Si es así haré de mi vida un ente nocturno, para cazar ratones de dientes afilados que corretean bajo la tierra de la huerta. A veces me preguntó si Rahl habrá tenido hijos? (Realmente es la primera vez). A lo mejor se encontró con una rata de garaje y parieron muchos ratoncitos, mitad ratas de garaje, mitad ratón de jaula, de laboratorio, en esa época en que mi vida se había convertido en un lab para experimentar con la muerte.

Deja ya de contemplarme con esos ojos oscuros que tanto me han mirado. Márchate donde no pueda ver tu vida convertida en mi mejor falsificación, en una copia más real que la original, en una copia barata de mí misma; dejándome la ignominiosa tarea de intentar copiarme a mi misma. Yo, un plagio de mí. Quizá debiste haberte llamado Alejandra y yo, Alejandro. Tal vez entonces pudiera haberte convencido de alargar nuestros besos de esquimal hasta el colapso, hasta ese momento que paralizaría una parte del mundo, que caería como una mandarina mecánica.

21: 49, 11/II/09

P.D.: “¿Qué poner cuando ninguna de las citas de tu agenda parece apropiada en este momento?”

P.D.2: “Es el fin de todo, todo, todo.” Marie Curie.

1 comentario:

  1. Es... increíble. Es la algarabía de sinsentidos más lógicamente dispuestos que he leído (creo recordar ahoramismo), y me encanta, además de que esa especie de frenesí, esa ansia de soltarlo todo a puntos y comas y anáforas, que se transforman en enumeraciones, y alegorías... transmite ganas de desahogarse, así que me estaba preguntando si te ocurre algo, eso es lo que me sugiere este texto, al menos.
    Además, tiene frases impresionantes, me quedo con la de "Yo, un plagio de mí" especialmente, me ha gustado mucho.

    ¿Qué te pasa?

    P.D: Mándame por e-mail tu dirección... que la he perdido, y ya tengo tu carta preparada(con croquis y todo! pero no pienso decirte que es el croquis, tendrás que adivinarlo cuando lo veas!) pero no puedo mandarla U___U

    pak pak ^^

    ResponderEliminar

Miríadas de sendas desde el Abismo