Y encontré mi ilusión desvanecida,
y eterno e insaciable mi deseo,
palpé la realidad y odié la vida,
sólo en la paz de los sepulcros creo.
José de Espronceda, A Jarifa en una orgía
Sí, ¿y qué pasa cuando las únicas ilusiones las pierdes, o te obligas a perderlas?

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Miríadas de sendas desde el Abismo