Y hay veces, existen, qeu los te quiero me hacen considerar las falsedades de nuevos horizontes, esos que tanto ansío ver. No me queda nada, ni en mi mundo ni en los demás, donde todo es tan entero, cabal y loco que me deja el sabor del regreso prendido en el paladar.
A las piedras con forma de corazón le faltan destinatarios, sellos de correos, de verdad pienso que tu mundo no es tan diferente al mío, siempre y cuando sepamos aunar fronteras, desquitar el abrazo perenne y dejar de ser suave tela de algodón mojado en la piel del maestro. Brillo rubio sol, el que me impide dejarme las ideas en el tintero, volando. Y me precipito al sueño, porque no me queda otra que conservar el cielo lunar que te guardo en mis pupilas.
Continuará...
P.D.: Resultó que la puñalada que yo creía era del Karma era del Caos primigenio que habita en la habitación de al lado. En cuando al tesoro, parece que no estaba frente a mi casa, cerraron demasiado pronto, empiezo a sospechar que tal vez hayan encontrado las ruinas de un templo romano XD. A cambio, siguen buscando en mi urbanización, haciendo que vibre mi suelo. Bueno, ya os contaré como sigue todo esto.

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