viernes, 3 de abril de 2009

En tardía esperanza





Baldosas

Sempiterna antes oscuridad

refleja

argentas llamas





El absoluto sol,

muerto,

la dama reina





mi cuerpo

espejo de tu cuerpo,

desnudo, bañado

no por las brisas del otoño





Son gélidas, cada estigma

siente

el lujuriante beso,

el triste, solitario olvido





Elixir desolado

blanca seda, blanca piel,

alba noche en truncadas estrellas,

brille

declinante

la efigie espectral.



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