Baldosas
Sempiterna antes oscuridad
refleja
argentas llamas
El absoluto sol,
muerto,
la dama reina
Sé
mi cuerpo
espejo de tu cuerpo,
desnudo, bañado
no por las brisas del otoño
Son gélidas, cada estigma
siente
el lujuriante beso,
el triste, solitario olvido
Elixir desolado
blanca seda, blanca piel,
alba noche en truncadas estrellas,
brille
declinante
la efigie espectral.

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Miríadas de sendas desde el Abismo