lunes, 27 de septiembre de 2010

Obviedades, no tan obvias




"--¿Que por qué? --pensó Rand, maravillado--. Porque cada vez que vivimos, volvemos a amar--."





Rand al'Thor, el Dragón Renacido y Señor de la Mañana, 
en la cumbre del Monte del Dragón.  




P.D.: No sé que decir. 

martes, 21 de septiembre de 2010

Deleidades


Hay
un latido iniciático en el fondo de cada corazón roto.

Hay
un litro de esperma desesperando en su consecución a lo visible.

Hay
una vida bogando tras la larga espera,
tras el crepúsculo de sueños que queda en la brisa de la tarde.
Un lugar lejano y ajeno a lo propio,
donde cada verso deja a la sempiterna alma un lugar donde existir.

Existir en la libertad pura del puro vicio al morir la mañana.
                                                                                      Ausente.
                        

jueves, 16 de septiembre de 2010

Aprendizajes





Ayer aprendí que era un abismo, y éste ha dejado de serlo



viernes, 9 de julio de 2010

Happy Wonderland...


...y un cojon (en los teclados checos no hay acentos)


A mi dadme mi portatil y un rato, necesito torturar a alguien!!!



P.D.: Que a gusto me he quedado =)

miércoles, 16 de junio de 2010

No he podido evitarlo

jsch +ah csfhxj<ñbf vfdhiza

martes, 1 de junio de 2010

1 de junio, el día que ibas a acompañarme



Me siento tan abandonada y sola, tanto tiempo de deseo que se marcha por la cloaca del abismo rumbo a ninguna parte. Es absurdo llorar cuando nadie puede verte, ni oírte, nadie al que le importes, al menos. Y yo que pensaba que alguien me acompañaría, alguna manera de establecer un parón al tiempo que no cesa, un grito de auxilio que se escapa de mi garganta muda, como el orgasmo sobre las mesas de una biblioteca.

martes, 6 de abril de 2010

"Teresa, ¿dónde vas tan rápido?"




--Lo siento, no soy Teresa, debe haberme confundido con otra.
--Ah, lo siento.


No soy Teresa, pero si tú quieres puedo serlo. No debe ser muy difícil que cambien mi extraña manera de nombrarme por otra cualquiera a tu elección, que de verdad no me importa. Podrías enseñarme todo lo que Teresa hace y a ti te gusta, lo que te hace feliz, y yo lo repetiría sin problema alguno, ser Teresa no debe ser más difícil que ser lo que ya soy. Tampoco tendría ninguna pega a no hacer eso que Teresa tanto hace, y que tanto te molesta a ti, simplemente no lo aprendería, no tendría porqué si a ti no te gusta. Y por supuesto, sería la Teresa que tanta prisa llevaba hacia ningún lugar que tú conozcas, no tengo inconveniente. Y a verdad es que no sé porque Teresa se me hace más deseable de lo que ya soy, Teresa… Suena a mujer hermosa, que no sigue, que se pierde en la lentitud de sus palabras, Teresa. 

Y tampoco sé porque este enorme deseo de complacerte, tampoco es que tú fueras Alejandro. Podrías llegar a tener sus ojos, quizá si los mirase mucho y te convenciera para que mirarás como él mira, tal vez si no fueras tan poco Alejandro. Además, yo tampoco conozco a Alejandro, no sabía decirte como es, aunque quizá seas tú escondido tras un mundo de profesor de Historia, o francés, te sentaría bien susurrarme la Internacional en francés, cuando estemos juntos en tu piso, ahora que tu mujer se ha ido a trabajar y tus tres niños están con los abuelos en el pueblo. Y nos tumbaríamos en el sofá, y tú te imaginas que aún puedo denunciarte, mientras yo te convenzo de mi minoría de edad, sin que lo sea. Luego habrá que huir, mientras tu me hablas francés por teléfono, un francés que no entiendo pero que todo me suena a sexo. Y el desayuno, porque quedaríamos para desayunar cerca de tu instituto, y yo me saltaría todas las clases, excepto los miércoles y algún martes literario, lo demás carecería de importancia. 

Pero luego Ismael tendría razón y acabaríamos mal, yo con otro nombre y en otro lugar que no fueran tus brazos, y tú con ese nombre que no conozco y el recuerdo que seguro no aciertas a dedicarme. Tal vez le cuentes a Teresa que me encontraste una mañana muy de mañana por la Plaza, que me parecía tanto a ella que te atreviste a apretarme el brazo antes de saber de mi existencia, de la existencia de alguien que se parecía, bajo la luz amanecida, a tu Teresa, tu amada Teresa.


Y surge la pregunta, ¿quién es Teresa?


Teresa que debe tener el pelo corto y negro, oscuro, gafas, un mínimo para parecerse a mi versión de sí misma. Pero el aspecto físico no responde a un quién, a un quién nunca le corresponde un cuerpo, necesita de sustancia pensante, de alma. 

- Quizá sea una estudiante de geología que haya olvidado que las bibliotecas no abren en vacaciones, pero que aún así se levante con la excusa para poder recorrer rápido las cuevas de piedra dorada y rosácea de la luz por la mañana, no es una chica muy atenta, sólo para las piedras. Él no espera encontrar a la vecina de su madre caminando tan rápido hacia ninguna parte, porque sabe que es una chica un poco dormilona. 

- O no, seguramente fuera una chica de Madrid que haya venido porque sus padres la obligan a ver a la abuela, y cansada de tantas indiscretas preguntas agarre la mochila llena de apuntes con la excusa de estudiar en un sitio que no conoce, que ya apenas recuerda. Aunque camina rápido a algún jardín, donde ya se escapan los besos de aquel verano, ¿quién la mandaría a ella amar lejos? Él es uno de los mejores amigos de sus padres, un celador de la biblioteca municipal que llega tarde casi siempre a cualquier sitio, por andar tan rápido. 

Y ya no quiero imaginar más Teresas, podéis hacerlo vosotros, si perdonáis tanto retraso en mis Abismos, y queréis imaginar a esa Teresa que me confunde con sus besos. 






P.D.: Bueno, este post se lo dedico a Ladrona de Mentiras, que sé que de cuando en cuando se pasa por aquí porque me deja algún comment. Ha habido un momento en que he pensado en ella cuando lo escribía, no tiene más razón. Espero que te haya gustado, si es que lo lees ^^

miércoles, 17 de marzo de 2010

Epi y Blas (y -fanía)





Sí, ya es oficial, lo mío con los hombres de pelo largo es un fetiche, no hay otra palabra. He roto mi mutismo sólo y exclusivamente para confirmar esto, de vital importancia. Pues eso, que si me gusta un hombre por el pelo largo, seguramente me dejará de gustar si se lo corta, a menos que tenga otros alicientes, como la filología o esas cosas que también me van pero que no son fetiches. Puff, ha sido un descubrimiento de ahora mismo, aunque casi ya lo intuía. 

Bueno, nada más que añadir. No sé si esto significa que vaya a postear más a menudo, que me da que no. 

P.D.: Cuando estaba recogiendo le he oído claramente que para ir a algún lugar a hacer algo, prefería quedarse en casa pintando, así que eso también me vale (aunque se haya quedado con una fina capa de pelo en vez de su melena de antes, ains)

****

Y ahora, cambiando radicalmente de tema, he de añadir que me ha pasado algo muy muy raro. Yo normalmente o bien voy en mi mundo de fantasía e ilusión, o bien me maravillo del mundo que me rodea y presto atención a todo y a todos. Bueno, pues cuando me iba a casa con un olor a tabaco de la ostia, pues me he cruzado con dos pavos que iban hablando de no sé qué isla que traía a gente en milésimas de segundo (realmente sí que sé que isla es) y de cierta madre y cierto hijo, y ciertos cambios espacio-tiempo. Cuando me enteré un rato más de la conversación, les adelante y santas pascuas. Si bien, después de hacer casi el resto de camino en Wonderland (te tomo la palabra prestada, Fuego), cuando estoy llegando me cruzó con un señor que hablaba de pasar cosas de un Windows a Mac, y estuvo guay. Y por último, nada más dejar de escuchar esa conversación, me he cruzado con otro, que estaba al teléfono, y hablaba de algo también muy interesante (y que ha sido lo que me ha llevado a escribir este apéndice), pero que he olvidado miserablemente. No me quedan más chorradas que decir, excepto que este es el primer post que preparo con Ever, y espero que muchos más (aunque no sé que ha pasado en el Alcaraván que se me ha ido la red). 

Me despido hasta la próxima, que no sé cuando será, dorremi, dorrefa! 



lunes, 1 de febrero de 2010

Feliz Año (un mes después)



Te espero, de Mario Benedetti

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
Y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?



Para ti, y también para ti, yo que os echo de menos.

miércoles, 27 de enero de 2010

Civilizaciones



"No hay viento favorable para el que no sabe dónde va."
SÉNECA, Lucio Anneo
Filósofo latino.


sábado, 16 de enero de 2010

Motivos



Yo os saludo desde el cálido calor de mi hogar, de mi privado e inexplorado hogar, o eso creo. Para los que lo conozcáis, supongo que no nos costará mucho imaginarme ahora, tan acompañada de silencio.
La nueva privatización del blog, que creía que se llamaba “Insondables” por algo, ha sido completamente involuntaria y me he visto obligada a hacerlo por causas mayores. Siento que ha sido violada mi intimidad por criaturas ajenas a este lugar, aborrecibles incluso en él, y me temo que pronto vendrán más. Esa desagradable venida ha sido fruto de algún descuido mío, lo acepto y estoy convencida de que así es. La dificultad erradica en que ya he averiguado quien es ese execrable ente, que se ha ahorcado con su propia cuerda, pero ahora tengo un problema de privacidad.
Más o menos ese es el motivo, esta vez con una causa concreta. Tengo que pensar un poco como solventar este asunto, aunque creo que cambiaré de dirección el blog (otra vez ¬¬). Cerrarlo era mi objetivo primordial, y luego ya pensaré con más detenimiento. Os he invitado a los habituales y no tan habituales, con la esperanza de que leáis esto y comprendáis el inconveniente que se me plantea. Espero que el Abismo vuelva al Éter en poco tiempo, pero hasta entonces, se quedará cerradito.

Me despido con mis más sinceras disculpas por todo este asunto, y rogando que entendáis este asunto que me lleva los demonios. Esperamos abrir nuevamente pronto, o encontrar una solución.
Firmado,

La Dirección.


P.D.: (ya que había perdido esta costumbre). “Yo no pido a la gente que no cometa errores, pero sí que pague por ellos.”
P.D.2: Y encima con recochineo...

lunes, 11 de enero de 2010

El final (o fin, a secas)


Bueno, ahora son las 20:01 del 10 de enero de 2010, y yo escucho mi versión favorita de Semilla en la Tierra, mientras pienso cómo escribir este post que ya tiene título desde hace días. Soy plenamente consciente de que es la primera entrada de este fantabuloso año que ha comenzado, pero no me sale otra cosa que no querer avanzar o querer que el tiempo avance rápido para volver a ese tiempo de momentos lentos. Bueno, pero supongo que a las desolaciones también le quedan días de lluvia y a la nieve momentos de suspiros que yo miro desde la cama de mi casa.

––Por poco tiempo ––dijo con voz trémula, y esas palabras sonaron como una inevitable condenación.

Mis armas son pocas, inútiles y absurdas, sólo os prometo sangre, sudor y lágrimas. Creo que cambio la sangre por los hematomas, el sudor por cualquier otro sucedáneo o placebo que no consiga engañarme lo más mínimo, con las lágrimas me da que voy a tener que quedarme a base no poder hacer otra cosa.
A mis ausentes les informo que hoy ha nevado a través de mi hogar, y que hubiera dado la mitad de mis años por que nos hubiéramos besado desnudos en algún punto indeterminado del tejado, pero bueno, los daré de todos modos.
Ahora he cambiado de técnica y me he puesto a Sabina, con Barbie, que no está nada mal. Hace rato que he dejado de pensar en lo que estaba escribiendo, hay cosas que sólo salen cuando no las piensas ni nada que se le parezca. Debería dejar de pensar más a menudo, me duele la muñeca izquierda a poco que la deje contra el mueble para llegar al teclado sin un mínimo de cuidado. Por cierto, que no se me olvide que la rutina espera a la vuelta de un par de relojes, no sé cambiarlo. Voy a contestar a un montón de preguntas sólo con una palabra, que no lo exprese todo. Me duelen también los labios de tan poco besar, o del frío, que viene siendo lo mismo. Ayer, de haberme cruzado con un vampiro, le hubiera dado un beso en cualquier parte de su cuerpo, para calmar el ardor de haber comido palomitas con sal y el frío que se había acumulado en mí. Pero me gusta pasear por mi City, con frío también. Me gusta la gente que me acompaña a pasear, y sólo alguna de las que no (porque de ellos me gustan otras cosas). A otras, las adoro aunque no paseemos, pero esas son muy pocas, poquísimas, quiero decir, que incluso si no paseásemos, las querría igual. Estas Navidades he añadido dos FM a mi lista y un problema existencial de la ostia, por algo que quiero, como siempre. Intefiere con EP.

He delirado, mis escritos están un poco muertos. Todo en general.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Temporis



Este blog cumple hoy dos años. Ha tenido sus más y sus menos, incluido un periodo de completo cierre temporal, pero creo que no me arrepiento de haberlo abierto y sustituido por el fotolog y el myspace, que ya estaba abandonadito. Gracias a todos los que alguna vez me habéis leído, y habéis dejado también alguna encrucijada (son de agradecer). Me sentía un poco obligada a dejar un último post antes de que acabe esta década, y yo me quede con la sensación de sequía y sed.


No habrá París ni huida, lo sé, y lo siento en un coche hace demasiado tiempo, mirando el cielo de primera mañana.

De este año, me quedo con los insomnios, los besos, los silencios, los sueños, las canciones, el conocimiento, las lágrimas, los versos, la confianza y el amor. Olvido, de no-evocar, no olvido de desolación total, no haber visto el mar, mi mar, el mar al que tanto tantísimo amo y he amado; el tiempo, los espacios, la soledad y las ausencias, la sangre, los gritos y las lágrimas y la perenne posibilidad del dolor, sufrimiento. Me quedo con vosotros, a todos los que quiero más que el respirar o a mí misma, porque por vosotros despertaré mañana y al día siguiente. Sólo me queda confiar en las palabras del Sabio, y sacar de donde no hay unas fuerzas que no poseo, e idear un plan, el Plan, que me proclame victoriosa, por difícil y arduo que sea. Sé que no voy a cambiar, por eso pido perdón, pero no hay propósito de enmienda. Soy lo que soy, quien soy, y escaparía de mí cuando me declaro insoportable y repelente. Lo siento de nuevo. Yo no puedo huirme, pero vosotros sí, hacedlo, es casi una súplica XD.
Bueno, pues lo dicho, que espero, deseo, y cualquier otro verbo que pueda expresar buenas intenciones, que obtengáis lo que deseéis, o en su defecto, la felicidad (por pedir que no quede).


martes, 29 de diciembre de 2009

Sin dormir, que no soñando



La verdad es que si no fuera porque tengo un rato ahora mismo, le iban a dar por culo al blog hasta dentro de unos días. Sinceramente, no me da la cabeza para otra cosa que no sea emparanoiarme de mala manera. Otra vez he dormido muy muy mal, pero como me la he pasado soñando (que yo lo sé) y sólo recuerdo trozos al azahar pues no está mal. Pero es que me faltan las palabras, no me gusta nada esta sensación, ni siquiera cuando los sentimientos que quiero expresar son buenos, y la verdad es que tengo que admitir que ayer fue mucho peor (por la noche) Además, no sé en que día vivo, ni la hora que es ni nada que tenga que ver con el tiempo (lo que está de putísima madre mientras dure). Pues nada, lo dicho, que estoy flipandolo en colorines y a lo bestia, de verdad.

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P.D.: Y necesito seguir o descargar adrenalina, corro el riesgo de implosionar XD
P.D.2: I Ching ha dicho que confíe, y es lo que voy a hacer.
P.D.3: ¡¡¡Dioses!!! ¡¡¡Diosas!!!

martes, 22 de diciembre de 2009

El propio Duguesclin



Qué me hacía pensar, oh triste de mí, que si yo no sabía entregarle lágrimas a los dioses, no iban a cobrarselas ellos más tarde. Una soberbia pensar lo contrario...


Esta noche he dormido muy mal, hacía demasiado calor, demasiada luz, demasiada pérdida, demasiada soledad... Y si estaba soslayando ese escabroso asunto me acabo de precipitar a sus profundidades, un error inevitable.


Y además he comprendido porque no he cogido un libro desde hace mucho tiempo, que además duerme a mi lado y cuando me falla la clave la suple en mis oscuridades. Tengo miedo, tengo tanto miedo de que me atraiga tanto, de que sea ese deseo irrenunciable que por miedo y sufrimiento no alcanzo. Pero me duele... Y lo necesito, aunque no pueda tenerlo.


Me voy a revivir un pasado que se me va, a otro lugar del que no quiero marchar. Un hasta otra es lo mímino, una pena...

miércoles, 9 de diciembre de 2009

De bello gallico



Qué gran emoción me embarga y qué majos y simpáticos son los filólogos XD
(los clásicos más =P)


sábado, 5 de diciembre de 2009

36 eones




1.
Nuestra relación es mil veces más dañina que cualquier droga. Siento cómo me machacas el alma, me la destrozas cada vez que estoy contigo. Entonces, ¿cómo es posible que te quiera tanto? ¿Qué me produzcas tanta calma?

2.
¡Necesito a **! ¡Necesito a **! ¡Necesito a **! ¡Necesito a **! ¡La autodestrucción que me causa es más soportable que la angustia! ¡Necesito a **! L* necesito para no necesitar a *. Se me va, no permanece, necesito a ** conmigo, ¡YA!

3.
Con *, nunca nada es para siempre.

4.
Es difícil admitir ese deseo por la muerte del que tanto hablas, del que tanto callo yo.

5.
En ayer en ****, con un café amargo y un cigarro que me aceleraba el corazón, igual ambos que el regusto amargo que tenía, o mejor, sentía, en el fondo del paladar, mientras me perdía en mis reflexiones de hace 50 años.

6.
Decir que todos somos unos mentirosos nos salva de que sepan que todo es verdad...

7.
Sé que este estado de comunión con sus silencios, este estar sin ser, ser sin estar, terminará cuando llegue al final.

8.
Estoy a la espera de algo, algo que no va a llegar, pero yo lo espero. Tendré que convencerme de que ese algo no existe, hasta entonces, espero.

9.
En el borde del mundo no se estaba tan mal, casi no hacia frío. Sólo veía sangre y a mí misma.

10.
No pienses que mi decandencia es por tu culpa, no seas tan egocéntrico.

11.
No quiero que conozcas mi presente, que sepas qué estoy haciendo. Si te das cuenta podrás prohibirmelo, como ya hicieron, y no quiero. Sólo quiero estar con ella...

12.
En las ilumarias noches, suplico presencia. ¿Por qué huyes de mis pisadas? Corro hacia ninguna parte, no puedo parar, no puedo parar; sólo saltar al vacío.

13.
Si supieras cuánto me duele el alma... ¿Cómo puedes odiar la poesía? ¿Cómo puede no gustarte?

14.
Quiero gritar que me perdonen, no lo he hecho queriendo, sólo espero acabar con esta absurda sensación que poseo, o me posee.

15.
Y si vuelves y yo no estoy, ¿dónde me buscarás?

16.
¿Me buscarás siquiera? Aunque puestos a entrar en el camino, ¿por qué no habría de seguir las normas?

17.
Me da igual todo. No sé porque seguir, a pesar de que si yo no sigo, van a hacerme seguir. ¡Qué gran escándalo! ¡Cuánto dolor para un final tan anhelado! ¡Siento todo el dolor, desde el principio!

18.
Y mi presente inmadurez, la poesía. Tus versos me destruyen, me despedazan el vacío y me hacen dolerme de ellos. ¡No me hables, no seré capaz de no escucharte!

19.
Son 50 orgasmos, uno tras otro. Con razón se murió, nadie es capaz de soportar eso. Yo, por mi parte, me muero por probarlos.

20.
Os lo suplico, arráncadme el corazón del pecho.

21.
Quiero aullarle a la luna hasta quedarme sin sol. Sin las palabras voy a quedarme sorda. "Estás tan bonita esta noche..."

22.
Malherida y sola, ¿qué conservar en el baúl? A mi bolsa de cosas de guardar alguien le ha hecho un agujero. ¡NO RECUERDO ANTEAYER! ¿Tan difícil es entenderme?

23.
Como tengo tanta ansia de conocimiento no abarco nada. Es tal la soledad, tanto el vacío, que cuando se van los extraño. Y me dejas vagar sola en mitad de la noche, atrayéndome a un mar de sal.

24.
A desposeer como palabra derivada le falta la carga semántica de muerte, es tan horrible su morfología. C'est la vie mort de la Mort!

25.
Acuéstate con ella si quieres conocerme, yo no te diré tanto. Conservaré tu memoria en mil muros y la mía en una maceta llena de sal, no conozco mis pisadas, no me reconozco.

26.
No me nombro porque mi nombre no soy yo. No queda forma de llamarme, estoy en el fondo del mundo, con un bonito candil.

27.
Ni siquiera soy la de hace unos años, aunque me siento igual. Soy una niña que abraza a su muñeca cada noche, con temor a las tinieblas, tinieblas de soledad.

28.
La sangre llama a la sangre. Me sabe el aliento a cigarrillo. Juego a ser mayor para desaparecer. Dadme ánimas de las que alimentarme. La invocación ha fallado y me han abandonado.

29.
Lo siento. No me compares. Yo quiero huirme del mundo. De mí. No me parece grato estropear tu compañía, al fin y al cabo, ¿qué quedan si no palabras?

30.
¿Dónde estás? Me he quedado sorda. Ya no te oigo. No me gustan mis palabras, sé que no voy a saber hablarte, como siempre. A veces se me va el amor por el váter, cuando hago Winnie

31.
Date prisa para no caer al vértigo. Se me alargan tus ausencias. Cuando estamos juntas ya no me siento tan sola, pese a que lo estoy mucho más. Casi infinito.

32.
Los puntos suspensivos auguran una cantidad sempiterna de cosas, cómo no las escribo no las conoces. No dirías que me conoces si supieras cómo soy de verdad.

33.
Ahora dudo sobre la existencia del amor. Cómo puede la gente desear esta sensación acuciante que me oprime el pecho. Yo desespero.

34.
¿Cómo puede ser tan complejo una lengua? ¿Entenderla? Yo, cuando me besas, no me preocupo de nada más que de quererte. Y hay gente que no lo comprende.

35.
En aquel momento, fuimos uno. Desde esa inefable noche, que tanto fuimos uno, ya no nos quisimos igual. Tengo miedo a mi fracaso.

36.
El final, esa angustiosa palabra que me deja un irrevocable deseo en la profundidad de mis piernas. El vacío...

jueves, 3 de diciembre de 2009

Señor, qué haré con el miedo



(Verso de Alejandra)

Cómo me gusta amar sin lïmites, en el papel, donde mis mentiras parecen verdad y las tuyas, ciertas ilusiones.
Cómo me gusta amar sin esperanza, sabiendo que sólo te tengo mientras te escribo mil veces sin nombrarte.
Cómo me gusta amar sin palabras, sólo mirando cualquier nube que huye o viento nocturno de medianoche.
Cómo me gusta amar sin sol, cuando todo esta oscuro y oigo tu voz en mis silencios, en el calor del tálamo ausente.
Cómo me gusta amar sin compañía, quedándome sola en el instante en que el reloj se frena y caigo en mis letargos.
Cómo me gusta amar sin insomnio, donde los amores son tan reales que sabes que son inciertos, donde los besos nunca saben a melancolía.
Cómo me gusta amar sin recuerdos, viviendo el minuto que se escapa, dejando lugar al eterno siguiente.
Cómo me gusta amar sin tiempo, en eternidades, sabiendo que tu permanencia será para nunca, para siempre.
Cómo me gusta amar sin absolutos, dejando que los significantes se mueran con los significados, sin versos.
Cómo me gusta amar sin normas, permitiendo a la distancia acortarse y fusionar los deseos y temores, el caos.
Cómo me gusta amar sin razocinio, simplemente porque amar debería carecer de deducciones y falsos sentimientos.
Cómo me gusta amar sin fronteras entre el cuerpo y el alma, entre mi yo de aquí y el tuyo de más adelante.
Cómo me gusta amar sin prisa, conociendo que el futuro no llegará nunca y el pasado nunca terminará de irse.
Cómo me gusta amar sin caminos, únicamente queriéndote porque tú me quieres, porque yo te quiero. Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...
Cómo me gusta amar...

Cómo me gusta amarte.


miércoles, 2 de diciembre de 2009

a) Realistas y surrealistas



¡Buenas mañanas-tardes-noches-madrugadas a todos! ¡Hemos vuelto

(a los posts escritos a altas horas de la madrugada XD)! Ahora es la una y once del 2 de diciembre de 2009, y aquí estoy yo, escuchando a un guitarrista mientras escribo esto con unas ganas de ducharme ENORMES ¬¬ (hace mucho mucho frío y no me apetece nada, tengo que mentalizarme unas 5 horas antes).

Bueno, vamos a lo que quería ir. Lo primero es explicar mis ausencias (aunque aquí no han sido tales, ya que es en lo único que he seguido escribiendo esta semana, 3 posts, casi increíble)... Quien más y quien menos sabe que he estado de exámenes, esa época tan bonita en la cual se me desarrolla el insomnio unido a cantidades ingentes de café, y necesidad imperiosa de no dormir, donde hago promesas al futuro, que no cumplo, y rituales a los dioses. El resultado ha sido mejor de lo esperable, pero malo, por lo que... Pero no voy a hablar de eso. Me disculpo ante aquellos con los que he cortado las comunicaciones casi completamente esta semana, y que se den por aludidos quienes quieran, y prometo ponerme al día en esta bonita semana con puente incluido (que no acueducto).
Lo segundo... ¡He tenido una epifanía! Para los que no sepan que es eso: son... digamos... ideas (yo creo que sí, que son ideas), variopintas o algo así, a veces producidas por mi falta de perspicacia, que me llevan a una situación de entusiasmo casi descomedido; má o menó es eso. Las hay de diferentes grados y tipos. Los tipos son, según la causa: producidas por el rel, por mis traducciones de latín y de otros tipos, que no están muy definidos. Esta de la que os hablo es del Tercer Tipo, o Tipo Hilemórfico (XD, he estado estudiando a Aristóteles, algún día a lo mejor cuento mis ideas sobre porqué triunfó su sistema, cuando me encuentre con tantas ganas de rajar como esta noche), es broma, no se puede llamar TH, creo... Resumiendo, que mi idea es: ya que Gildûr ha acertado mi acertijo con los versos de mi queridísima Alejandra, ahora le toca poner otros sin autor, para que los adivine quien quiera (no os negaréis, ¿verdad, Señor Bibliothekario?), y así dar la oportunidad a William de que se enmiende XD. Espero que os parezca bien, a todos en general, pero a vosotros dos en particular, ya que sospecho que seréis, si aceptáis, los únicos jugadores, junto con mí. ¿Acaso os vais a negar a que una ignorante e inexperta lectora conozca los insondables dominios a los que os dedicáis? ¿No aceptaréis a compartir conmigo el conocimiento, oh, sapientísimos amantes de la literatura?
((Ala, vaya flores que os acabo de echar, para que os neguéis XD. Aunque si lo hacéis puedo pensar que no os creéis dignos competidores de mi escasa erudición.)) Lo dicho, que me digáis que os parece la idea. Por cierto, cualquier otro será bienvenido, y mil veces bienvenido, aunque sea Tzimisce.
Era la idea principal por la que me he puesto a escribir esto, pero ya que estoy sigo un rato, para comentar las excelentísimas cualidades del café, que está muy rico y calentito, no voy a por otra taza porque es muy tarde, y querría visitar a Oneiros un rato. Por cierto, esto me recuerda que debería haber posteado algo el 28 de noviembre, ya lo haré. Ah, también me gustaría explicar, por una vez, porqué dicho título para la entrada... Contexto: examen de Economierda. Ejercicio de test. Pregunta 8. Tipos de impuestos: a) Realistas y surrealistas/ b) Directos e indirectos/ c) Ambas son correctas. Me hizo mucha gracia, lo que también me recuerda que estoy super-desfasada, creo que es jueves o algo así, o menos de martes, no lo sé.

Bueno, nada más por ahora, espero dejar algo menos... como los últimos posts, dentro de poco, en cuanto M y yo... Hablemos, sí, hablemos. Voy a la ducha... (no sé si sobreviviré...)


jueves, 26 de noviembre de 2009

¿Y qué escribo yo sobre la Navidad?



Hoy ha sido un día mejor... Aunque me sienta fatal dormir más de cuatro horas, comienza a ser un hecho consumado... Resultó que el tiempo no se dejaba de caer tanto como yo pensaba. Realmente no sé por qué he escrito eso, si el tiempo no me da nada más que disgustos.



Y dentro de una semana... ¡Diarios en el Alcaraván! (de tanteo)



P.D.: No me gusta que mis asuntos sean de dominio público, y menos de dominio público familiar, pero parece que no dejo (ni dejan) de abrir la boca más de lo necesario.



Como llevo todo el puto día con estos versos en la cabeza pues es lo dejo aquí.

"Y le pasó (a Kafka) lo que a mí,
se separó
fue demasiado lejos en la soledad
y supo -tuvo que saber-
que de allí ya no se vuelve"



Cuando el mundo reza yo recito versos, y me quedo con las mañanas frías que no pasan. Y me espero con muchas ganas el paseo matinal del sábado, y creo que voy a bajarme antes. El problema es María... (aunque a lo mejor me vale Ale, ¿quién sabe?) Pues nada más. Me sentía obligada a postear algo después de lo de ayer, no sea que aparezca alguien nuevo por aquí y no se pueda enamorar de mí porque lea cómo despotrico XD

(loading "invocación"...)


P.D.2: Premio a quién me diga de quién son.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

25 de noviembre



¡¡¡Vaya pútrido día!!! Y eso es que mi día favorito del año, pues no! Una jodida y enorme cagada que no sirve para absolutamente nada, eso es lo que ha sido. Empezó bien, no me importa haber dormido dos horas y veinte minutos, algo menos contando con mis sueños de antes de dormir, ni haberme pasado la noche estudiando filosofía, no me importa, me gusta incluso.
Me gustó salir de casa antes de que amaneciera y ver el color rojo sangre entre los árboles, me gustó tener que andar hasta el coche y que me llegaran los dedos helados, me gustó! Y recoger a un vecino, y hacer un examen de puta madre a primera hora.
La cosa decayó cuando me di cuenta de que el examen daba asco, que no me dio tiempo a acabar un ejercicio de geografía para nota, que mis clases de latín son jodidamente horribles y las odio a muerte, y ahora me estoy desahogando mientras aporreo el teclado y me duele un jodido cojón la contractura de la espalda, y se me han hecho las clases más largas del mundo mundial!!!

Y realmente no es tan malo, excepto porque mi perspicacia ha sido utilizada contra mí!!! (no había otro, NO, tenía que ser ÉL y LA ÚNICA MESA LIBRE QUE LE GUSTABA AL SEÑORITO!!!!
Sin novedad. Excepto que: estás, estás, estás y apuesto mi cabeza a que estás más de lo que yo te veo, pero HOY, que era la única forma de arreglarme el día, como ya hiciste, te desapareces!!! Me jode, me jode muchísimo. Los dioses no me escuchan, A MÍ, que les ofrezco libaciones con mi sangre... Bueno, y volvemos con: "Es que cómo se va el tiempo", "¿Y ya sabes lo que vas a estudiar?" NO, joder, no! Y aunque lo supiera no te lo iba a decir, ostias. Y menos mal que no has preguntado por los novios y los chaperones, que no es plan. Además, el sábado es el sábado. Con lo feliz que era yo el año pasado, con mi descripción de otoño; y el anterior con mi querido Alejandro... ¡Ay de mí, lo peor es que sé que no es para tanto! Pero es una cagada enorme! Bah, pues nada más... Esto es lo que me pasa por esperar algo, que desespero... Aunque como bien dijo Medea, quien no tenga nada que esperar, que no desespere por nada (o algo así).
Ha quedado demostrada mi inutilidad para estas cosas...




P.D.: No os lo toméis muy a pecho, mañana se me pasa...


lunes, 23 de noviembre de 2009

Violines



Pese a que sé que no debería estar haciendo esto, de hecho, no debería haber encendido hoy el ordenador; debería estar estudiando. Pero no he podido evitarlo, y menos tras el subidón que sufrí ayer noche al embriagarme de poesía casi en penumbra. Me ha quedado grabado en el fondo de mi pupila, o de esa pizarra que me perpetúa el alma en los versos de los que a veces tanto me enamoro. Y pensar que no vi poesía hasta que la miré desnuda... Hasta que, no sé porqué, alguien la desnudó para mí con sus versos vislumbrados entre las sombras, con versos sobre los sueños meridionales del soldado.
Sé bien a quién debo ciertas precipitaciones de mi mundo, arrebatos que me han atacado el alma y hacen que me pierda en otros mundos.

Hoy (ayer cuando leáis esto), he escuchado por la radio que es el día de la música y también de la poesía. Yo no lo sabía, ni me importa porque para mí ayer fue la medianoche

[He hecho un inciso para sufrir el subidón del día de hoy, ya que el que os narro es el de ayer. Ha sido flipante, emocionante, inenarrable, algo fuera de mí.]

de la poesía. Como me estoy entreteniendo mucho y ahora mismo lo otro ocupa casi toda mi mente, por no decir TODA, pues no voy a decir más. Algún día voy a devolver ciertos favores, por difícil que sea en algunos casos, y es una especie de promesa.

Os dejo el soneto de Aníbal Nuñez... (no quiero estropearlo con descripciones absurdas y malas)

He metido las manos en el fuego...

He metido las manos en el fuego
por saber si era cierto su suplicio
y supe -el si era o no lo supe luego-
que el saber esperar ya no es mi oficio.

Y lo es desesperar, quiera o no quiera,
y es el seguir no hallándote en lo oscuro
de esto que llaman llanto por ahí fuera
y yo de que es mi vida estoy seguro.

Y aunque tu mano tarda, a mí me duele
como si no llegara nunca. ahora
me entretengo en trenzar melancolía.

Después vendrá la pena como suele
venir: para avisarme que es su hora;
y el estar solo a hacerme compañía.

Enero de 1962

P.D.: Muchísimas gracias a ti, que hiciste que en mi mundo también cupieran versos.


miércoles, 18 de noviembre de 2009

II A.



Dominicales mediodías mentirosas, con física en la mochila y trenes saliendo de mis estaciones. Cataluña nos recibe inconscientes, mientras esperamos sin ropa de abrigo en las Ramblas de mi memoria, mientras me dejo los cuchillos en el intento de comprarme una cazadora sin reflejo. Esperamos, sin que la espera importe mucho, será lo que haya de ser. Y llega.

Y la prisa nos urge al ver las heridas, que estando no tendrían que estar, pero ignoramos, y la prisa por palabras incomprensibles que desatan la carrera. Catedrales oscuras, inacabadas e inacabables socavan sus entrañas por puertas secretas y ruidos silenciosos. Y el mal presentimiento se ahoga en la compañía, en la imposibilidad de la caída, en la inexperiencia. Los dados ya están lanzados. Y teniendo más posibilidad, caigo antes, en la huida imposible de nadie, oscuro callejón. Corazón que se sorprende por vez primera y tiembla en el café, deseoso de seguir. Venenos confundidos que aciertan incomprensiblemente; madera que apaga el reloj y paraliza el segundero. Nuevos enemigos, conocidos ya, se hacen visibles entre las sombras. ¿Por qué extrañeza?

Y el cementerio se persona. Antigua cripta sellada con sangre de inmortal. Y se confunde el cuchillo y acierta, por segunda vez. Pero falla la tercera y cambia de rojo otra vez, sólo encaja el gris. Bajo mundo. Y comienza el mecanismo, otra vez giran las ruedas del reloj de sol. Y renace entre las sombras, sin que nadie lo impida, sin que nadie se decida a arreglar el mal pasado, y su decisión consiga algo. Tareas sin finalizar. Sonidos de bienvenida y viejos encuentros. Y se marcha, camino hacia la luz, llevándose consigo a la luna, sin permiso. Y oriente y occidente le acompañan. Y el sanador se retrasa y vuelve a dar cuerda al reloj ruso, disculpa antes de abandonar. El movimiento se preserva y regresa a lo inmóvil, que busca herido el camino de vuelta.

Y retornan otras noches, de vuelta al principio donde nada queda en su sitio, se inunda con aguas de mil grifos. Se escurre entre las paredes y rompe hogar desconocido, libros mojados con olor a humedad, sin sentirlo hasta más tarde. Y quedan en cirílico primeros pensamientos, y se aqueja de dolor la calle abarrotada y él que huye, de vuelta a casa.

Y no duermo, y me aqueja el sueño, por primera vez, y sin dormir me levanto sola por última vez. Y vivo de expectativas y nuevos amores que ya no son tan viejos, y me acompañan. Y queda el resto, de un segundo y medio que se evapora en diez. El azar devuelve favores, y Barcelona atardece de nuevo.
Dos años ha, SF


P.S.: Y el tiempo sigue pasando, y si me prohíbes temer su habitual discurrir, ¿qué haré entonces con mi memoria?



P.S.2: Como es obvio que no esperaba tal aluvión de comentarios, y este post lo he escrito esta noche, ya os contestaré esta tarde. [No sabéis como me emociona ver nuevos comments. Gracias.]

martes, 17 de noviembre de 2009

De luctuosis somniis



Invierno. Caminábamos juntos por una calle mojada, mientras empezaba a llover con más fuerza. Era una calle bonita, por la que ya hemos paseado juntos sin lluvia. Entramos en los soportales, casi vacíos, mientras me contabas cualquier irrelevancia que me hacia sonreír. Miré como arreciaba en la plaza, que también se había quedado vacía. Estuve tentada a tirarte de la mano para que saliésemos bajo aquellas aguas frías con las que tanto había soñado. Tú seguías hablando, andando con la mano sobre mis hombros, inconsciente, tal vez imaginando mis mismos pensamientos sin permitir que aflorasen en el brillo de tus ojos, donde sin lugar a dudas yo los hubiera encontrado. A cambio, retrasé mis sexuales instintos de desnudarte sobre el pavimento y hacer el amor tan salvajemente como ya lo habíamos hecho en aquel balcón. A cambio, volví a mirarte lento, a sonreírte entre la gente, para que nunca me perdieses. Y llegamos a nuestro destino, que no estaba y teníamos que esperar bajo la lluvia, ¿para qué paraguas? Corre detrás de él, nos llevaran a casa; pero pasa, sin que el agua chorreando en sus cristales le deje observar otra pareja enamorada. Espera. Corre, esta vez nos verán, ellos ya no están tan enamorados. Mamá, ¿puede...? Monta, vamos a casa. (Allí te follaré el amor bajo mil lluvias, pero no lo digo, lo pienso y te lo suelto a escondidas.) Dame la mano, no quiero que te vayas. No puedes, estás conmigo. No había espacio para mí, sólo para ti. No sonrías, me harás sonreír. Te quiero, pero no te lo digo, te lo pienso. Cuando quedamos no llovía. No era invierno. En qué momento cambió de estación el mundo. Yo te quiero en otoño. Lástima. No importa, estás aquí. Me río mientras pregunto. Ahora no te veo, pero te siento en el asiento de adelante. Ahora te veo. Mirar a través del cristal. Vamos a casa. A mi casa. A tu casa. No tiene importancia, tú eres mi casa. Pero vamos a comer a casa. Estás conmigo. No me lo creo. Pero estás, eres verdad. Es cierto. Somos de verdad. No importa. En mi cama se está calentito. No me hables, si me hablas no le veo. Estoy feliz.
Cuando alcé la mirada otro me miraba desde las alturas y me encontraba dolorosamente sola.

Me gustaría que alguien más contestase a la pregunta formulada en la entrada anterior, así que si no lo has hecho y piensas hacerlo, te lo agradezco.


P.D.: Esta entrada la escribí el domingo por la mañana, pero ayer me fue totalmente imposible colgarla.

P.D.2: Lo mío con el de la biblioteca ya pasa de castaño oscuro. También pasa de castaño oscuro que siempre tenga que aparecer alguien de la familia para jodernos nuestros momentos.


viernes, 13 de noviembre de 2009

Sobre te quieros y otras vicisitudes



Este título lo pongo ahora, antes de que se me vaya del todo, ya casi desaparecida, por no decir ya desaparecida, sensación de... (no lo sé, ESA sensación).

“¿Por qué? Porque nos hemos amado durante demasiado tiempo, demasiado intensamente como para que la voluntad de permanecer sea más fuerte que la de alejarme.”


P.D.: Ya incluso escribo mal la palabra “Vicisitud” y me enfado con el Word porque no me la acepta. Resulta que por mucho que me empeñe no va a ser nunca “visisitud” o “visicitud”, como tantas otras cosas...


P.D.2: Me gustaría hacer una pregunta y que a todo aquel que lea este blog y le apetezca, la conteste, aunque sea en plan anónimo, ya que yo me dejo los dedos en el teclado escribiendo todas las cosas que quiero:

¿Qué quieres?


sábado, 7 de noviembre de 2009

Freudiano (psicoanálisis)



¿Qué es la vida? Un frenesí
¿Qué es la vida? Una ilusión
Una sombra, una ficción
y el mayor bien es pequeño
y toda la vida es sueño
y los sueños, sueños son.

Calderón de la Barca.

¡Qué tristes son los versos del poeta! ¡Qué dolorosa verdad encierran que se vuelve más poderosa cada vez que me despierto! ¡Ay de mí, qué triste y sola me encuentro! Sin brazos que me arropen cuando a fuerza de frío se me congelan las palabras. ¿Quién es pluma y quién tintero? ¿Quién me salvará cuando caiga el gran diluvio, yo sola en mi barca de sueños diluibles?

Si no me queda nada más que desear que la tinta se caliente sobre mi brazo y me deje las cicatrices que yo ya no puedo hacerme. Y te prohíbo que leas esto, ni contigo ni sin ti, tan diferentes estados de transición involuntaria.

Mentes que me dejan vacía. ¡Qué cruel palabra! ¡Qué estado tan tardío y solo que me sepulta bajo las arenas de mil desiertos! Y no creas que el agua son tus besos, agua de mar, que me dejan más sedienta cada vez que vivo de ellos. Y me toca beber, sin que la muerte se ofrezca voluntaria, sólo una tardía sensación de permanencia cuando yo lo único que anhelo es devenir a tu lado, siempre.

Y se me agotan las palabras con las que puedo expresar mis estados, sólo quiero que sepas que la llaga nunca cura y tú te dedicas a abrirla una y otra vez, a echar sal y bálsamo momentáneo para desaparecer con tu sonrisa de duende.

¿Dónde te escondes cuando te busco? ¿Por qué huyes de mí si me desgarro el pecho llamándote? ¿Por qué mi sangre ya no te retiene a mi lado? Pensé que serías tú a quién habría de entregarme, tranquila caída en tus brazos y en mi playa. No lloraré aunque me falten las palabras y las lágrimas, ni siquiera cuando tú me faltes dejaré hueco para la tranquilidad.

Y te mientes, tú, que por mentir te alimentas de mentiras y has aprendido a vivir de ellas. Porque sabes que nada es real y todo es tan efímero, tan lento y distante que desearía que la tinta no se corriera en el papel cuando la miro. Y tus versos que no me entregas, que te limitas a enseñarme mientras suspiro por la tristeza que me produces.

No queda nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nada, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, nihil, ni siquiera yo.



[...]


..., esto no es normal, sólo una vana sombra en el jardín de la luna.



viernes, 6 de noviembre de 2009

Nietzscheano



Si los sueños no son sólo sueños, entonces, ¿qué son? Quizá vana esperanza que me hace soñar con nuevos amaneceres en los que nada será real, en los que por no quedarme en la noche perderé todo lo obtenido durante ella, que se convierte en absurdo recuerdo. O tal vez vana espera, esperando algo que nunca será real, ni para ti ni para mí, mientras intento sin hacerlo huir muy lejos del mundo, a donde nadie pueda llegar para alcanzarme de nuevo.

Y hay veces, existen, qeu los te quiero me hacen considerar las falsedades de nuevos horizontes, esos que tanto ansío ver. No me queda nada, ni en mi mundo ni en los demás, donde todo es tan entero, cabal y loco que me deja el sabor del regreso prendido en el paladar.

A las piedras con forma de corazón le faltan destinatarios, sellos de correos, de verdad pienso que tu mundo no es tan diferente al mío, siempre y cuando sepamos aunar fronteras, desquitar el abrazo perenne y dejar de ser suave tela de algodón mojado en la piel del maestro. Brillo rubio sol, el que me impide dejarme las ideas en el tintero, volando. Y me precipito al sueño, porque no me queda otra que conservar el cielo lunar que te guardo en mis pupilas.

Continuará...

P.D.: Resultó que la puñalada que yo creía era del Karma era del Caos primigenio que habita en la habitación de al lado. En cuando al tesoro, parece que no estaba frente a mi casa, cerraron demasiado pronto, empiezo a sospechar que tal vez hayan encontrado las ruinas de un templo romano XD. A cambio, siguen buscando en mi urbanización, haciendo que vibre mi suelo. Bueno, ya os contaré como sigue todo esto.



sábado, 31 de octubre de 2009

Y nadie me responde...



Estoy hasta los cojones de que se pongan a buscar el tesoro a mi alrededor, bueno, mejor dicho, alrededor de mi vida cotidiana. No sé que ostias les ha dado a todo el mundo que se ponen a hacer obras por cualquier mandanga o polla en vinagre. Y lo que más me jode es que tengan que cortar cualquier árbol que haya por allí, da igual el tiempo que tengan, se cortan una mañana y punto. Adiós a todos y cada uno de los putos arbolillos que no le habían hecho nada a nadie, incluso a las moreras que tanto quería y con las que tanto jugué. Es una cagada... Pues sabéis lo que os digo, que la información es falsa y no hay ningún tesoro, cojones, no os vais a forrar por abrir calles.


P.D.: Estoy muy enfadada...
P.D.2: Además he perdido mi móvil, con el pequeño y adorable Easÿr, que aunque no fuera muy bueno, me jode.
P.D.3: Y para más inri y el Karma me ha devuelto una puñalada trapera con alevosía y nocturnidad.
P.D.4: ...


miércoles, 21 de octubre de 2009

Ilustrados con dotes vampíricas



Aléjate hacia mí y regresa al tiempo de fuentes frías.

Bañémonos en el plano de estrellas líquidas,

acariciémonos donde ya nada queda

por permanecer,

un último intento por vivir donde desaparecerá el tiempo futuro.

Así, quizá, besándonos,

consigamos no ser cuando todo lo demás desaparezca,

en mi mundo

de plata y marfil.

¿Vas a quedarte junto a mí hasta que despierte?

No te vayas. No me dejes sola en este lugar

donde tanto existe el tiempo.

Abrázame como yo te abrazaría,

seamos juntos,

ya que la existencia en solitario se me hace

insoportable.

Despeñémonos, donde el olvido sean nubes de colores cambiantes y el vapor de agua

tiente nuestros cuerpos.

¡Seamos, ya que estar no deja lugar a la existencia!




P.D.: Me parece tan jarto que te guste verme enfadada...

lunes, 19 de octubre de 2009

Repetición (hasta la saciedad)



¡Qué mono es!


Frase universal de sujeto indeterminado masculino.

P.D.: "¡Qué adorable!" Es válido también para sujetos femeninos, pero este fin de semana se ha utilizado menos XD.

Editando: Me he dado cuenta de que "¡Qué amor!" es más utilizado y sirve para ambos sexos XD.

jueves, 15 de octubre de 2009

En estas andamos...



Cuando el recuerdo, antes glorificado objeto de autocompasivo y melancólico desprecio, se transforma en acogedor refugio, algo va muy mal.


Tomado del blog de William Tea. Gracias por el préstamo.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Tui, en presente



Joer, ¡qué gran cagada es esto [****]! Se me quitan las ganas de seguir [****], de continuar con esta farsa que cada vez me cuesta más, seguir viviendo. ¿A quién nos entregamos al pensar en otros tiempos? ¿Dónde nos quedaremos en ese tiempo, que es absurdo?

¿Por qué permanencia?

¿Por qué no olvido continuado y perenne, que nos obligue a continuar con la esperanza de una luminosa oscuridad?

¿Por qué no quedarme cerca de ti y morirme cada vez que me respires?

--No es tan sencillo--respondió una voz profunda y aterciopelada, con un matiz de irrevocable autoridad.


viernes, 9 de octubre de 2009

Pentélico o sobre los desfloramientos



A mi ángel a veces le faltan las alas.

Donde William a paseo.

Ya no da ni el crepúsculo

sarampión.

A te quiero le faltan registros semánticos.



P.D.: Yo lo quería en cascada!

lunes, 28 de septiembre de 2009

Violaciones I



Me conozco y te conozco, me conoces. Sólo porque no puede existir un lugar donde no nos conozcamos, mientras nos fingimos ignorantes de nuestro mutuo conocimiento. Y luchamos, como entes contrarios y opuestos, tan iguales que nos alejamos queriendo, cada cual a su propio extremo. Tanto que nos volvemos a tocar. ¿Quién empezó esta lucha que nos acabará sepultando a ambas? ¿Quién conseguirá vencer este eterno encuentro entre besos y gritos, nuestros frecuentes campos de batalla? Te odio desde siempre, y desde siempre te quiero, en esos instantes de tempestuosa espiral donde no sé quien conseguirá la corona de plata.
El problema es que existe entre nosotras es que no podemos matarnos, pese a que conozcamos sobradamente nuestros puntos débiles, que compartimos. Ese quizá sea el peligro, que quien primero obtenga la victoria condenará a la otra sin remisión alguna. Únicamente puedo aspirar a que no seamos copias exactas sino tú una versión mejorada de mí, que carezcas de mis lejanas y peregrinas locuras, lo que sin duda alguna, hará que la victoria se suicide en mis brazos.
Entonces pues, me queda aspirar a que te conviertas tanto en mí que deje de ser yo la original y me convierta en mi propia copia, un plagio de mí que nadie considerará como yo. Sólo puedo esperar, esperarte, a la vez que se me ocurre que el tiempo no puede de ser de ser en ninguna, nuestro elemento uniente. Luego te recuerdo llorar, mientras yo lloro, y quiero gritarte que te calmes, que sigo aquí a tu lado, como estaré siempre, sea lo que sea lo que nos depare el futuro. Pero eso lo hago días después, horas, porque en aquel tiempo sólo podía no pensar en ti. Y llegará el día en que vuelve a cantarte a oscuras, mientras siento tu calor volver a mí en tu cama prohibida. En esos momentos me hacen quererte como lo más valioso que han tocado nunca mis manos, que son simples instrumentos para torturarte. Allí, en ese espacio no correspondido, puedo decirte te quiero hasta quedarme sorda, escribírtelo hasta desangrarme sobre el papel y perder la visión del mundo. Allí siento como tú me violas con cada aliento que dejas en mi cuello y cada célula de mi cuerpo grita que no dejes de atormentarme nunca.

Tú, que rompes mis vasijas de barro cocido con pinturas de noche y día. Tú, que me espantas el ánimo y me condenas sin remisión a romper mis promesas. Tú, que amenazas con borrarme de la faz de todas las tierras.
Tú, abrázame fuerte, como antaño, antes de clavarme el puñal de plata en lo más profundo de mi corazón latente.
¿Por qué?
Porque a ti te gustaría morir en mis brazos.



27/IX/09, 22:27

P.D.: Siento el retraso...

sábado, 5 de septiembre de 2009

"Tu sire mató a sus padres"




O_O, dos puñaladas en seis palabras, cuando hablamos para hacer daño...


P.D.: ¡¡¡Por fin ha vuelto!!! ¿Cómo he podido echarla tanto de menos? Te quiero.


jueves, 3 de septiembre de 2009

Toma tejo...



Bueno, aquí estamos, dejando a Albertucho a un lado para cambiarlo por Ismael Serrano, y con la canción de Caperucita de manera constante en mi cabeza, aunque está también me gustó, por lo que la pongo. Es un poco jarta, pero la otra también, así que os dejo esta. Espero que os guste.

La extraña pareja
Eran conocidos en las calles del barrio,

conocidos en todos los bares y tabernas.

Él tan serio, tan alto, tan pálido y delgado,

ella morena y frágil, tan graciosa y pequeña.

Él rondaba, más o menos, los cincuenta,

y ella debía tener no más de veinticuatro.

Él daba clases, creo, en alguna academia,

y ella estudiaba, creo, un curso de italiano.

Bebían y se amaban, o eso parecía,

discutían a veces, a veces sonreían,

se besaban y odiaban, pero nadie es perfecto,

el amor es difícil y extraño en estos tiempos.


La noche debilita los corazones,

noches de funeral, de vino y rosas.

Brindemos por el amor y sus fracasos,

quizás podamos escoger nuestra derrota.

El sol limpia las calles, la memoria,

feroces pasiones atenúa.

Invéntate el final de cada historia,

que el amor es eterno mientras dura.


Él entró una noche en el bar de costumbre,

iba vestido todo de riguroso luto,

venía borracho y solo, traía el gesto serio,

y en las manos una corona de difuntos.

Ella le había dejado, nos explicó sereno,

y había decidido considerarla muerta,

y brindar por su olvido y su descanso eterno,

y celebrar su entierro de taberna en taberna.

Así que allá nos fuimos, y para qué contaros:

vasos, vinos y risas, alguna vomitona,

abrazos de amistad, eterna aquella noche.

Requiescat y brindemos por ella y su memoria.


La noche debilita los corazones,

noches de funeral, de vino y rosas.

Brindemos por el amor y sus fracasos,

quizás podamos escoger nuestra derrota.

El sol limpia las calles, la memoria,

feroces pasiones atenúa.

Invéntate el final de cada historia,

que el amor es eterno mientras dura.


Al salir de El Almendro ya iba muy borracho,

se cayó en el asfalto y me incliné a su lado.

Supe que estaba muriéndose de golpe,

dijo algo en mi oído, se deshizo en mis brazos.

Se lo llevó la ambulancia con su corona y todo,

y yo me fui a cumplir con su encargo maldito.

Llegué hasta el bar que él me había indicado

y busqué a la muchacha entre el humo y el ruido.

Por fin la vi, bailaba muy despacio,

refugiada en el cálido pecho de un muchacho.

Le conté, me escuchó, se abrazó a su pareja.

Yo no sé si lloró, no se veía apenas.


La noche debilita los corazones,

noches de funeral, de vino y rosas.

Brindemos por el amor y sus fracasos,

quizás podamos escoger nuestra derrota.

El sol limpia las calles, la memoria,

feroces pasiones atenúa.

Invéntate el final de cada historia,

que el amor es eterno mientras dura.


El link, os aconsejo que la escuchéis, este hombre tiene una voz maravillosa: La extraña pareja


martes, 1 de septiembre de 2009

Bajo tapadillo



Por las mañanas se levanta el mundo entre sábanas calientes y el complejo color dorado que se cuela por mi ventana estival, entre las profundas hojas afiladas de un pino sin edad. Todo esto se sucede repentino en el momento en que yo recuerdo acordes de violín y sonrío, en el momento en que mis manos tocan a mi tibia acompañante y sonrió otra vez, triste, porque el significado de la acción sonreír se resiste a ser el mismo para ambas sonrisas.

Luego nos abrazamos. Yo la abrazo, ella me abraza, mientras yo me imagino sus brazos demasiado imaginados para que mi cuerpo sienta algo más que un parche en su roto, en los desgarrones que el alma somatiza en mi fina piel de arena seudodesierto. Entonces me entrego a ese momento, en el cual todo sigue girando mientras yo me quedo muy quieta en mi cama, casi con miedo a respirar, mientras mi corazón me taladra los oídos.

En ese instante que no es tal sino eterno, sin concluir, la puerta se abre y el mundo se precipita.

Y mi cama se queda sola, muy quieta, casi con miedo al silencio.



Mis despertares estivales, cuando tengo la suerte de que sean así.

19/VIII/09, banco de Brines y Filología, 10:16


lunes, 31 de agosto de 2009

Y el unicornio de Silvio...



--Seguro que L. se enfada contigo-- puntualizó M.

S. se encogió de hombros, con despreocupación.

--¿Desde cuándo L. no está enfadada conmigo?--preguntó, en tono jocoso.

--Ya lo sé... --convino M.-- Pero le tenía especial cariño a A. y tú lo has estropeado a sabiendas.

--¿Acaso vas a echármelo en cara?

--No--respondió con aplomo.

--Entonces no te quejes--añadió en tono conciliador.


M. y S. en el pasillo de las puertas color canela.

En el bus, 23/VII/09, 18:11

P.D.: Señor premio para quien lo pille.

Editando: Me sorprendería muchísimo que alguien lo pillase, de hecho, no contemplo esa posibilidad, lo puse no sé muy bien porqué.


viernes, 28 de agosto de 2009

Y ahora, ¿en qué estoy?



"Dime porqué no he tenido a nadie que cuidara de mí, y ahora que mi vida echa a dormir siento que apenas viví."
Mägo de Oz


P.D.: Nunca dejáis de sorprenderme, unos más que otros, pero... ¡Flipa!

viernes, 14 de agosto de 2009

Había una vez, en una biblioteca de Filología...



No sé porque me pasa que me ocurre que todo lo que leo habla de mí y de ti, de ese nosotros que tan mal suena en el resto del mundo. Y no me sale otra cosa que desvariarte aquí, donde no puedes hacer nada para remediarme, lo siento. Me sabe a poco...
Y me la pienso pasar pensando donde pisas en tus pensamientos, sin que me dejen los hombres de pensar en el pensamiento del amor puro. Me gustan varios nombres que empiezan por D, una pena, te diría otra vez que lo siento sin que fuera verdad, sólo para arrepentirme mientras lo digo con soberana lentitud, para hacerte esperar y que me esperes la noche en que nos reencontremos. Tú y yo no solemos ser sujetos de muchas oraciones, únicamente las que yo creo para darnos más protagonismo, adiós.


-- Joeer, me mal me sienta sentirte.
-- ¿Qué quiero querer? Esa es una incongruencia.
-- Se te ven las bragas.
-- Sí, y una mierda pa´ti, no puedes verlas.
-- Pues las veo (saca la lengua)
-- No puedes verlas porque tiene un melocotón en la mano, además, está desnuda.
-- Oh, dioses míos, ¿cómo puedo estar desnuda? (dice, tapándose el ombligo con ambas manos)
-- ¿Cómo puede preocuparte estar desnuda? ¡¡¡Estás sosteniendo un melocotón!!! Es vergonzoso...
-- Mirad por la ventana, no queda ni rastro del cielo.
-- Y a la otra gilipollas le da por la astrología, cielo pa' rriba, cielo pa' bajo, que asco de temario.
-- Tiene sentido que no haya cielo, cielito, los del telediario dijeron que lo iban a quitar, ya lo sabíamos todos. Lo que pasa es que no acudiste a la reunión de vital importancia.
-- Oye, y si no hay cielo, cielito, cómo vamos a ver las nubes en el concurso per-importante que se celebra cada medianoche en el cielo de Zacut.
-- No creo que ocurra nada con el resto de cielos, Espinete se lo dijo a la niña del columpio, esa que se mató por los pinchos de Espinete, que es un espino.
-- ¿Y qué te parece mi tacto a piel de melocotón?
-- Umm, ¿tu tacto?...
-- ¿Desde cuando tienes tacto?
-- Desde ahora mismo, me lo ha regalado mi abuela por la Segunda Comunión.
-- Jo... Yo también quiero abuela.
-- AH, menos mal, pensé qué querías tácto, qué también és vergonzosó.
-- Y una caca pa' ti, sé más respetuoso. Y cesa de hablar con acentos.
-- Que rima con oso, tramposo y poso.
-- Deja de hacer el canelo.
-- Me gusta la canela...
-- Nunca sabes si es veneno, ¿verdad, Canelo?
-- Efectivamente y no, pequeña ganzúa de color de rosa, como una osa dentro de una morsa metida, a su ve-
-- ¡¡¡CÁLLATE!!!
-- Es verdad, necesita concentración.
-- ¿Qué hace que requiera tanta, tantísima concentración?
-- Meterse el dedo en la nariz.
-- Ah, claro, me mete el pene por el culo.
-- De repente, con la U de Umanidad.
-- La que no tenemos.
-- Pero, pero, nosotros podemos hablar humaneño...
-- Sin H, espécimen de una raza extinta, sin H, cuántas veces tengo que repetírtelo, no sabes pronunciar la Hache, de chepa.
-- Que te la pique un pez pezón, de esos que te dejan un reguero de simiente de simio.
-- Ahm, interesante, muy interesante.
-- Me duelen tus palabras.
-- ¿Por qué?
-- O, mejor dicho, ¿cómo?
-- Son sal en mi piel lisa y tersa, y me duelen.
-- Interesante, interesante, extraño el comportamiento de la cabra montesa en el periodo de la muerte vegetal.
-- Brillante, bravísimo (aplaude entusiasmado)
-- Y una caca pa' ti.



P.D.: Joder...

jueves, 6 de agosto de 2009

Esperma Tozoide


Divagando:

No sé porque no me sorprende que el personaje bipolar (de Six Feet Under), con ambos padres psicólogos y una hermana con un cociente intelectual de 185, que está chumao de la cabeza y como un cencerro se llame William; y claro, inevitablemente, me tenía que gustar. Creo que mis tiradas se reducen un 50%, en general, o incluso más, (William, sé que sacarás punta a esto, pero es una larga historia y tú no te llamas asín XD).



Y a la luz de la luna todo desaparece y parece tinta china lo que en verdad es sangre.

Miles de lunáticos bailan desnudos bajo la luz de la luna que los hace desaparecer y parecer el mundo vacío.

Mientras una triste bailarina baila entre los desaparecidos viendo sangre lo que es tinta china y parece lo que nunca existió.



miércoles, 5 de agosto de 2009

Amanece



Había vuelto a despertarse sola, por mucho que quisiera evitarlo no lo conseguía. Se puso en pie con bastante lentitud. Sus cosas continuaban desperdigadas en el sillón de skay que tenía la habitación. Se vistió sin medias ni sujetador, que guardó en su bolso, y salió al salón, donde su anfitrión se encontraba tirado en el sofá, sólo con pantalones y su compañera de piso en brazos. De sobra sabía que había acabado con aquel tipo para darle celos, pero la situación era bastante parecida a la inversa, por lo que no importaba. Pasó por la nevera y agarró dos latas de cerveza, que también metió en el bolso, y un paquete de Malboro que encontró en la mesa de cristal, junto a varios botellines vacíos. El espejo del vestíbulo era un estanque demasiado oscuro para conseguir verse reflejada en él, por lo que se colocó un poco su ondulada melena castaña y salió a la calle, sin poner ningún cuidado en que la puerta no cerrase con un portazo. Bajó andando los ocho pisos que la separaban del nivel de la tierra y se adentró en una fría madrugada costera, donde el sol aún no sabía como romper en oriente. Las calles estaban vacías: era martes, o eso creía. Hoy también tenía el turno por la tarde, así que...

Se encendió un cigarro mientras andaba hacia el paseo marítimo, sin querer caminar allí, pero no teniendo otra posibilidad. Le gustaba sentarse en la playa mientras amanecía, aunque en ese lugar el horizonte era el oeste y únicamente pudiese imaginarlo. Le gustaba contemplar como el mundo pasaba sin ella, mientras se paraba en un extremo con una sonrisa indefinible en sus ajados labios, que sufrían por recibir tantos besos sin amor. Entonces cerraba sus ojos almendra y decía como sería su vida sin ella, que pasaría si ella desapareciese del mundo y no quedase otra cosa que el recuerdo, quizá ya ni eso. Era algo que siempre le había gustado, conseguía relajarla cuando todo la sepultaba, la realidad, e incluso borraba las lágrimas que ya había dejado de llover hacia muchísimo tiempo.

Al llegar se sentó sobre la arena fría, en aquella playa sin oleaje donde todo comenzaba a ponerse gris. Sacó una de las latas y la abrió sin mucho convencimiento, sólo le dio un sorbo antes de tumbarse con la cabeza sobre el bolso. Miraba las constelaciones estivales, preguntándose cuando llegaría el final de aquella estación que había aprendido a odiar. Realmente poco importaba el tiempo, no le prestaba mucha atención, su caja de cerillas era una puta mentirosa.



lunes, 3 de agosto de 2009

Mi leño



Este post iba a empezar con una pequeña reseña a un chiste personal del que me estuve partiendo la caja durante rato y que pone de manifiesto la poquísima salud mental que he recuperado. Ya me tendré tiempo para eso pero ahora sólo me queda quejarme de una cosa que me ha puesto de mala ostia a partir de las 13.56 de esta misma mañana.

Os pongo en situación: Millenium

En Navidad me bebí en cuatro días los dos primeros tomos, por orden inverso, y caí, de forma irrevocable, enamorada de Lisbeth Salader. Lo llevé bastante bien porque sabía que aún quedaba un precioso volumen de 850 páginas que me saciaría durante un tiempo. Ni que decir tiene que la peli me hizo querer releerme los dos libros, pero por suerte los dioses hicieron que no pudiese obtener ningún libro, por lo que no recibí distracciones extra en mi periodo examinil.

En el área de servicio en la que paramos al volver de Europa me recordó que posiblemente tendría el libro esperándome en casa, cosa que no ocurrió, ya que la gente de mi entorno que se compró el libro eran todos unos siesos y no lo acababan ni a pedos. Al final, este sábado apareció mi madre con una hermosísima, cursi y princesil bolsa de una joyería con el libro envuelto en un papel blanco con flores que realmente es superpijo pero con encanto.

Que conste que yo no he dejado de hacer vida normal, he quedado, he dormido las horas pertinentes, he hablado por teléfono, he comido, incluso he realizado tareas de jardín de las que normalmente me encuentro exenta; pero, y mira que me duele, no he podido ralentizar la lectura del libro más y me lo he acabado devorando en menos de dos días. ¡No es normal, ostia! Se me ha desintegrado en las manos, joer.

Ahora, quejas:

1) Una servidora es gilipollas profunda y no piensa en el futuro cercano ¬¬.

2) A Stieg Larsson por morirse sin haber escrito las otras dos partes.¬¬

3) A Robert Jordan por morirse también y hacerme pensar que si me ha gustado tan poco acabar Millenium, que sólo llevo leyendo y esperando 8 meses, con la Rueda del Tiempo va a ser una hecatombe que me acabará deprimiendo durante meses.

4) A la amiga de mi tía por dejarme el libro ¬¬

5) Al libro en sí mismo por no tener ninguna parte lenta y aburrida con la Säpo que yo esperaba me atrasaría al menos una semana.¬¬

6) A los estúpidos que dicen que tiene parte lenta (yo la estuve esperando hasta la página 600, cuando llegué a la conclusión de que ya la había leído) y me dan esperanzas.¬¬

Y por último,

7) La culpa de todo esto en general la tiene Lisbeth Salander por ser tan gran personaje que me hace acabar colgada irremisiblemente y sin la cual Millenium no me hubiera enganchado nada de nada.¬¬


Y ahora, tras esta declaración de principios así porque sí, decir a quien lea este blog, y no lo haya hecho aún, que Millenium es una trilogía muy recomendable y que yo recomiendo encarecidamente.

Cambiando radicalmente de tema...

Ayer estuvimos sacando del jardín unos sacos enormes de hierba. En total eran 67 sacos en bolsas de basura negras en las que entra un cádaver y varios si han pasado por una amasadora (es lo que tiene estar viendo Six Feet Under), que nos tocó meter entre tres en la furgoneta (que estaba a varios/ 30 metros de la furgoneta por un camino estrecho con alambres donde los sacos se enganchaban y soltaban un líquido que parecía sangre de assamita bastante licuada, por lo que tenías que llevarlos a pulso), llevar hasta el contenedor y hacer lanzamiento de sacos en un contenedor que ya habían llenado bastante mis simpáticos vecinos. Y cuando terminé de meter el último saco de hierba me salió del alma soltar: "A tomar por saco". Luego empecé a despollarme, aunque nadie de mi familia lo pilló. Normalmente hubiera soltado un "a tomar por culo" y me hubiera quedado tan ancha, pero como estoy haciendo meritos con mamá cambié mi estrategia, e inocentemente me salió la otra frase. Por suerte, Fuego, Moony y Ed si que lo pillaron (así no soy sólo yop).



Y nada más que añadir.



P.D.: ¬¬, again
P.D.: Ahora tengo agujetas, no sé si de sacos o de leños XD

viernes, 31 de julio de 2009

Casualidad o curiosidad...



Pues el otro día andaba yop trasteando por la red cuando me encontré con un grupo de google que te envía citas cada día, entonces para recibir algún correo me suscribí y esas mierdas. La gracia ha estado en que la primera cita que me ha llegado ha sido la siguiente:


"Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida."

NERUDA, Pablo
Poeta chileno.

Esto normalmente no hubiera importado, pero sí, da la casualidad de que en este momento de mi rutinaria existencia me ha encantado que Neruda ya haya pensado en eso... Me ha emocionado un montón, porque tengo una melopea mental flipante por eso (que sí, que aún me dura) y nada más. Y me importa una puta mierda quien se oponga, porque aquí somos así, antiguos y radikales, y si ya lo hice antes puedo repetir mi hazaña, esperemos que no las consecuencias. Pero bueno, que os quiero cuando sé que me quereis incluso más que antes, lo que no deja de ser algo que me da por culo.

****


Gaia: (emitiendo sonidos agudos e intermitentes)
Heli: Pero, gilipollas, que hay bombona.
A la muy zorra se le llenó la boca llamándome con esa palabreja tan fea.


P.D.: Este post lo ha escrito un mono, como los discursos de Krusty, porque no tiene ni pies ni cabeza y el léxico es una caca y eso, pero bueno...

miércoles, 29 de julio de 2009

¿Cómo hacer una maleta?



Hay dos reglas fundamentales:
- La primera: tienes el tiempo que tengas, si tienes un minuto, pues debes hacerla en un minuto y punto.
- La segunda: tienes que meter todo lo que necesites y luego sacar la mitad.
Entonces ya tienes hecha la maleta.
Luego se añadió una tercera regla, que también puede decirse que es la segunda parte de la segunda, que es que te vas.

Entonces, esto queda así: tienes el tiempo que tengas, metes todo y sacas la mitad y luego ya puedes irte.

Nota de las masters: el mecanismo es el mismo para hacer mochilas, maletines, maletitas, neceseres y un largo etc.

27 de julio en la Pole, a buenos entendedores...



P.D.: Ori, como co-maestra de ceremonias necesito tu peneplácito para que esto sea algo consensuado y oficial. Como sé que andas en el destierro, tómate tu tiempo.


martes, 28 de julio de 2009

28 24 11 7



A A.N.


Quiero tenerte sólo para mí, mientras me besas y no, sin saber por qué quiero tus labios más que cualquier otros labios, demorándose en la eterna duda de besar o ser besados, que no besando. No quiero un “se” recíproco en nuestros besos, no quiero frías y distantes terceras personas del plural que nos alejen irremediablemente en el alejado campo de la semántica.

Para nosotras quiero reflexivos, quiero besarte o que me beses, quiero ser besada con constante diligencia cada mañana, o fatigada pasión antes de dormir, quiero que me beses, ¿es acaso pedirte tanto? A ti, que besas indistintamente, como juego y solaz de los besos, que te mantienes cuerda hasta que enloqueces y enloquecen tus besos.

Y tu boca, la boca que en mí despierta mil pasiones y me hacen temblar los susurros que no me diriges. Quiero verte sola y triste a mi lado, como yo soy sola y triste cuando pienso en ti.

Y quiero un lugar donde ser, y estar, y permanecer oculta al mundo y morirme en soledad cada noche que te abrace.




P.D.: Es un poco pesimista para mi humor ventana, pero hoy era necesario XD

lunes, 20 de julio de 2009

"Aún no sé si desearlo..."



Y al final ha sido un estrepitoso fracaso, un puto 3,5


P.D.: Ahí estaba yo, manteniéndome precariamente en el filo de la navaja y vas tú y me arrojas al tempestuoso mar de la ciudad nocturna.


miércoles, 15 de julio de 2009

In the middle of the Huesca



Era de noche y sin embargo, llovía

Aquella tarde no había caído la noche como solía hacerlo, repentinamente, sino que había ido viendo como el cielo se oscurecía poco a poco, cambiando en diferentes tonalidades de gris, hasta adquirir el inconfundible tono anaranjado de las noches de tormenta. Pareció que nada más acabar el crepúsculo, que no termina al traspasar una línea fija, comenzó a caer el cielo sobre las calles de esa vieja ciudad que se había convertido en su hogar. No había dejado de llorar desde entonces, profundamente, como si las nubes sintiesen una pena que le ocultaban, pero aún así, le obligaban a sentir, sin que pudiese hacer nada. Había estado retrasando todo lo posible el momento de apagar las luces y cerrar el bar hasta la mañana siguiente, para evitar la caminata que le esperaba hasta casa, que al menos llevaría media hora de carreras bajo la lluvia, sin paraguas ni chubasquero. Tampoco le apetecían las frías y vacías habitaciones de una buhardilla que había alquilado meses atrás, aunque eso era algo más difícil de admitir.

Estaba barriendo entre las mesas restos de cafés tomados entre jazz y humo, perdida en una línea de pensamiento que no conseguía recordar, cuando dieron tres fuertes golpes en la puerta de cristal ahumado. Su mirada se desvió automáticamente al reloj de pared que marcaba la una menos diez de la madrugada, antes de soltar el cepillo y acercarse a la entrada, para comprobar qué clase de curioso personaje pensaba aparecerse hoy ante su puerta. Siempre, al menos una vez a la semana, alguien se acercaba a golpear el cristal cuando estaba cerrado, con las ideas más variopintas rondándoles por la cabeza. Casi siempre mendigos o lunáticos que, normalmente, se iban cuando no contestaban a su llamada. Se asomó con precaución desde otra ventana para encontrar a un hombre moreno, vestido también de oscuro, que cargaba con un enorme bulto a la espalda. La silueta le resultaba vagamente familiar, y no fue hasta que oyó su voz llamándola cuando se dio cuenta de que se conocían o, al menos, lo habían hecho en el pasado.

Se giró para mirarse en el espejo antes de abrirle, si bien comprobó con desilusión como le devolvía una imagen poco halagüeña. Tampoco había nada que hacer. Vio como él volvía a llamar con insistencia. No pudo menos que inspirar lentamente antes de andar hacía la puerta y girar un par de veces la llave encajada en la cerradura. Reculó unos pasos tras abrirla, los suficientes para bajar las escaleras del local. Él también paró tras haber iniciado una zancada, que se quedó suspendida en un momento, el que necesitaron para mirarse fijamente, y constatar que nada entre ellos había cambiado lo suficiente. Se fundieron en un abrazo interminable, con el frío aire de la calle entrando por la puerta abierta y sus ropas intercambiando humedad y gotas de lluvia.

Cuando se decidieron a separarse, ambos desviaron la mirada, incómodos, como dos extraños solitarios que no entienden una muestra de cariño. Al mismo tiempo ella se giró y él cerró la puerta, mientras se descargaba de su mochila de viaje.

––Hac-–– comenzó el recién llegado.

––Me h-–– dijo ella al mismo tiempo.

Los dos se rieron, comprendiendo lo embarazoso de la situación.

––Canda ––pidió la mujer, atrincherándose tras la barra, al lado de la cafetera.

––¿Qué? ––preguntó, con un gesto entre confundido y divertido, enarcando una ceja.

––Que cierres con la llave, coñe ––le recriminó, bromeando.

––Ah, eso explica tantas cosas... ––contestó mientras se giraba para obedecerla.


13/VII/09

P.D.: "Where you gonna sleep tonight?" Amy Mcdonald.

viernes, 10 de julio de 2009

Felicidad, con Kinder Sorpresa



"A la mierda con tó, hoy me quedo esperando tu boca"


miércoles, 8 de julio de 2009

Comida del Peñuelas



Ya volvemos a estar de aniversario, de esos aniversarios que se vuelven una estúpida constante equiparable a nada. A veces para que salga el sol y se borre el eterno nublado estival es mejor que llueva en solitario durante un rato, sin más. No sé porque pero es así, el verano...

Es el tiempo perfecto para recordar, para no hacer y pasar de ser, prefiero estar. Siento que seamos sólo nosotros los que caemos en la espiral de los sueños rotos, cuando desaparecen. Algo no es por desearlo, ya lo he aprendido. Únicamente puedo sopesar en mi balanza, y no me salen las cuentas, lo siento.




No sé si quererte está todavía alcance de mi vida, por suerte o por desgracia,...



P.D.: Olé que bien hemos comido en el Peñu, no me jodas, las brochetas de manto y dátiles han sido orgásmicas, lo de más... Exquisitos, pero las brochetas me han dejado extasiada...